Francia aplaza seis meses la subida de los carburantes por la protesta de los chalecos amarillos

La Voz REDACCIÓN / AGENCIAS

INTERNACIONAL

Protesta de los chalecos amarillos en París
Protesta de los chalecos amarillos en París PASCAL ROSSIGNOL | REUTERS

También congela el precio de la luz y el gas y abrirá un proceso de diálogo nacional para revisar por completo el sistema fiscal

04 dic 2018 . Actualizado a las 13:09 h.

Francia suspende seis meses la subida del impuesto de los combustibles tras las protestas de los chalecos amarillos. Así lo acaba de anunciar el primer ministro francés, Édouard Philippe. También se congelan los precios del gas y la electricidad como medidas de choque para «apaciguar» los disturbios de las últimas semanas. 

Las medidas iban a entrar en vigor el próximo 1 de enero, de tal forma que no se aplicarán en principio hasta mitad de 2019 en vista del malestar social.

En una declaración televisada, consideró que «ningún impuesto merece poner en peligro la unidad de la nación», y adelantó que también se suspende el endurecimiento de la inspección técnica de vehículos, otra de las demandas originales del movimiento.

«Esta cólera, que viene de lejos y durante mucho tiempo ha estado muda, hoy se expresa con fuerza y de forma colectiva. Habría que estar sordo y ciego para no verla y escucharla», señaló el primer ministro, quien dijo que se abrirá un diálogo nacional para revisar por completo el sistema fiscal francés.

El Ejecutivo no renuncia a «luchas contra la contaminación, contra el cambio climático», pero por boca de Philippe ha admitido que es necesario «acompañar a los franceses en esta transición» que el propio presidente, Emmanuel Macron, defendió durante una comparecencia pública la semana pasada.

Desde el 17 de noviembre, Francia registra una masiva protesta en todo el territorio contra la suba del precio del carburante organizada por los «chalecos amarillos».

La protesta desembocó el sábado en violentas manifestaciones en París y otras ciudades con incendios de automóviles, locales comerciales, un peaje en una autopista y la sede de una prefectura.

La movilización se extendió el lunes entre los estudiantes secundarios y las organizaciones de agricultores anunciaron que iban a salir a la calle en la próxima semana. A pesar de la violencia, el 72% de los franceses sigue apoyando a los «chalecos amarillos», que ampliaron sus reivindicaciones a un aumento de los salarios y las pensiones y una mayor justicia fiscal, según una encuesta realizada por el instituto Harris Interactive.