Malala cumple su sueño de volver a su pueblo en Pakistán donde fue tiroteada por los talibanes

Afp

INTERNACIONAL

ABDUL MAJEED

«Me fui del Swat con los ojos cerrados y ahora vuelvo con ellos abiertos», declaró la joven premio Nobel de la Paz

31 mar 2018 . Actualizado a las 15:35 h.

«Me fui del Swat con los ojos cerrados y ahora vuelvo con ellos abiertos», ha declarado este sábado la premio Nobel de la Paz paquistaní Malala Yousafzai en una visita cargada de emoción a su valle natal, «un sueño cumplido» cinco años después del atentado talibán que estuvo a punto de costarle la vida y la convirtió en un icono mundial.

«Me siento muy feliz. Mi sueño se ha cumplido», ha afirmado Malala durante una visita al colegio para niños Guli Bagh, a unos 15 km de Mingora (noroeste), principal ciudad del valle. «La paz volvió al Swat gracias a los inmensos sacrificios de mis hermanos y hermanas», añadió durante esta visita relámpago de poco más de dos horas.

La joven de 20 años, acompañada de sus padres y de sus dos hermanos, llegó en helicóptero militar procedente de Islamabad. Fue acogida por amigos y conocidos.

El jueves llegó a Islamabad para una visita de cuatro días bajo fuertes medidas de seguridad y fue recibida por el primer ministro Shahid Khaqan Abasi. No había pisado suelo paquistaní desde el 2012.

Mingora es la ciudad donde Malala vivía hasta que el 9 de octubre del 2012 unos yihadistas del TTP (talibanes paquistaníes) irrumpieron en el autobús escolar que la llevaba de vuelta a casa después de las clases. Uno de ellos preguntó: «¿Quién es Malala?» antes de dispararle una bala en la cabeza.

Las autoridades paquistaníes, acusadas de no combatir con ahínco las raíces del extremismo, suelen poner al Swat como ejemplo de éxito en su lucha contra los talibanes y los grupos afines a Al Qaida. Recientemente la región fue declarada suficientemente segura para reabrirla al turismo.

En el 2007, los talibanes paquistaníes tomaron el control del valle del Swat, otrora una apacible región turística en las estribaciones del Himalaya, y multiplicaron la violencia, las decapitaciones y los ataques a los colegios para niñas.

Con solo 11 años, Malala tenía un blog en la página web de la BBC en urdú, la lengua nacional de Pakistán, en el que escribía con el seudónimo de Gul Makai y describía el pánico reinante en este valle bajo el yugo de los extremistas. Los talibanes, expulsados del valle por el ejército en el 2009, la acusaron de vehicular «la propaganda occidental» y decidieron matarla.