El grupo yihadista Boko Haram libera a 105 niñas en Nigeria

Paul Okolo | EFE

INTERNACIONAL

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El Gobierno confirma la devolución de las menores tras el secuestro de 110 chicas el mes pasado

21 mar 2018 . Actualizado a las 19:35 h.

Poco más de un mes después de que el grupo yihadista Boko Haram secuestrase en Nigeria a 110 chicas de un colegio, al menos 105 fueron hoy liberadas y regresaron a sus casas a salvo en la localidad de Dapchi, en el noreste del país.

A pesar de que el Gobierno aún no ha dado una cifra definitiva, el ministro nigeriano de Información, Lai Mohammed, explicó que Boko Haram ha liberado a «105 chicas y un chico, lo que hace un total de 106», según reportó el diario local Premium Times, que no detalló nada más del chico, del que se desconocía su desaparición.

En una rueda de prensa anterior, Mohammed insistió en que «el número puede seguir creciendo, ya que se sigue documentando la liberación de las chicas».

Las chicas fueron liberadas en torno a las 3:00 hora local (2:00 GMT), cuando el grupo terrorista las dejó en Dapchi, la localidad donde se encuentra el instituto femenino de educación secundaria contra el que atentó el pasado 19 de febrero.

La alegría cundió hoy en la localidad, donde los padres de las muchachas celebraron la liberación, según confirmaron algunos a Efe. «Mis dos hijas están entre las niñas que fueron hoy liberadas», comentó Modu Goniri por teléfono a Efe. «Nos dijeron que fueron divididas en tres grupos y que viajaron durante tres días antes de llegar a Dapchi esta mañana temprano», agregó Goniri.

El Gobierno aún no se ha pronunciado sobre el paradero de las cinco chicas que faltan, pero los medios locales apuntan a que habrían muerto por asfixia poco después de su secuestro, debido a que los vehículos en los que eran trasladadas iban demasiado llenos.

«Cinco de nosotras murieron mientras que otra, cristiana, sigue secuestrada porque se negó a renunciar a su religión», aseguró una de las liberadas, Maryam Yerima, en declaraciones publicadas por el diario Daily Trust.

La joven detalló que les daban dátiles y frutos silvestres para comer y que los yihadistas les pidieron que cambiasen sus uniformes por un hiyab (pañuelo que cubre la cabeza de las mujeres musulmanas, pero no la cara) amarillo.