Matteo Renzi, el desguazador desguazado

EFE / La Voz

INTERNACIONAL

Ciro De Luca | reuters

El ex primer ministro presenta su renuncia como líder del Partido Demócrata tras el batacazo de los socialdemócratas en las elecciones de este domingo

05 mar 2018 . Actualizado a las 21:41 h.

Matteo Renzi, líder del gubernamental Partido Demócrata (PD) y primer ministro de Italia entre el 2014 y el 2016, estaba decidido a remar a contracorriente, a reconquistar a su electorado descontento. Sin embargo, la agitada noche electoral del 4 al 5 de marzo de este 2018 pasará a la historia como una de las más aciagas de su vida. Italia le dio la espalda, ya no lo necesita: solo el 18,8 % de los votos cayeron de su lado, lo que además de confirmar la debacle de la socialdemocracia europea, certifica la muerte de su fulgurante carrera política.  

El prometedor «desguazador» llegó muy joven al Ejecutivo italiano. Tenía 39 años y muchas ideas que poner en marcha. Lleno de energía, como un soplo de aire fresco, irrumpió en el poder dispuesto a revolucionar el país con un ambicioso programa de reformas bajo el brazo. Se presentó a sí mismo como un demolition man que haría revivir una maltrecha economía e introduciría un cambio generacional en las élites gobernantes. Con su carisma, sus excelentes dotes de comunicador y su discurso a favor de acabar con la vieja política, sedujo rápidamente a los votantes de izquierdas, también a los más jóvenes, y, llegada la hora -ambicioso, con mucha determinación y las ideas claras- no dudó en maniobrar en la oscuridad y forjar alianzas en el seno de su partido para desterrar a Enrico Letta y obligarle a dimitir como primer ministro en febrero del 2014.

Para sacar su programa adelante, pactó con el ex primer ministro y líder del partido conservador Forza Italia, Silvio Berlusconi, un acuerdo «secreto» conocido como «el pacto del Nazareno», por el nombre de la calle donde tiene su sede el PD, que le permitió gobernar e implementar algunas reformas. Pero el acuerdo llegó a su fin después de que Renzi propusiera a Sergio Mattarella como jefe de Estado, en sustitución de Giorgio Napolitano, y no secundara al candidato que quería Berlusconi.