El fiscal Mueller estrecha el cerco sobre la Casa Blanca

El fiscal general trata de averiguar si hubo o no presiones del presidente para que Flynn mintiese a los agentes del FBI


nueva york / corresponsal

 

El Rusiagate entró en el corazón de la Casa Blanca tras la imputación del primer miembro de la administración Trump. El exasesor de Seguridad Nacional, Michael Flynn, se declaró culpable de falso testimonio al FBI y acordó pactar con el fiscal general Robert Mueller. El acuerdo confirmó que sus contactos con el Kremlin estuvieron dirigidos por las altas esferas del equipo de transición, lo que supone un grave revés para el presidente.

¿Por qué pactan?

Por interés personal. Con todo el material que el fiscal especial tiene el exconsejero podría ir 20 años a la cárcel y, sin embargo, solo lo acusa de un delito de falso testimonio, que supone una pena de 5 años de prisión. Esto es a cambio de algo. Una colaboración que ayude a Mueller a averiguar si hubo colusión entre la campaña republicana y Rusia y si hay un caso de obstrucción a la justicia por parte del magnate.

¿Qué sabe Flynn?

Mucho. Es un enlace crítico que vincula los contactos con Rusia al círculo interno de Trump, y posiblemente al propio presidente ya que fue su estrecho aliado. Por todo ello, Flynn es una pieza clave para Mueller. «Intentará usarlo para perseguir peces más grandes pero no hay muchos más grandes que él», explicó a Politico Orin Kerr, profesor en la Universidad George Washington.

¿Quién le ordenó contactar con los rusos?

Flynn dijo que «un muy alto cargo» del equipo de transición le pidió hablar con gobiernos extranjeros, incluido el ruso, para saber lo que iban a votar en la ONU sobre una resolución de los asentamientos judíos. Según varios medios, la persona que instó a Flynn a contactar con el embajador ruso en Washington, Sergey Kislyak, fue Jared Kushner, yerno del presidente y asesor de primer nivel de la Casa Blanca.

¿Por qué mintió al FBI?

En primer lugar por la Ley Logan. Es una normativa que establece que es ilegal que ciudadanos particulares lleven a cabo gestiones diplomáticas en nombre de Estados Unidos. El contacto con Kislyak tuvo lugar en diciembre de 2016, un mes antes de que Trump jurase como presidente. Esto quiere decir que las reuniones estuvieron fuera del marco legal.

¿Cómo encajó el golpe el presidente?

Intentando aparentar que no le afecta. «Tuve que despedir a Flynn porque mintió al vicepresidente y al FBI. Se ha declarado culpable por esas mentiras. Es una pena porque sus acciones durante la transición fueron legales», dijo ayer. Sin embargo, el círculo se estrecha. Mueller trata de averiguar si hubo o no presiones del presidente para que Flynn mintiese a los agentes del FBI y estas declaraciones podrían ser utilizadas como un reconocimiento de que el magnate sabía que Flynn engañó al Buró, antes de que la fiscalía general de Sally Yates le advirtiese sobre ello.

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