Las vidas rotas por la tragedia del submarino San Juan

La primera mujer tripulante de un submarino de Sudamérica, un cabo que planeaba casarse en dos semanas y un padre al que durante su ausencia su hijo ha aprendido a llamarle papá

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La primera mujer tripulante de un submarino de Sudamérica, un cabo que planeaba casarse en dos semanas y un padre a quien su mujer le escribe cartas de amor: historias de vida entre los 44 tripulantes del submarino San Juan desaparecido en el Atlántico desde el 15 de noviembre. La Armada Argentina aseguró este jueves que se registró un «evento anómalo singular corto, violento y no nuclear consistente con una explosión» en la zona en la que el submarino argentino San Juan desapareció hace ocho días en el océano Atlántico con 44 tripulantes a bordo. Según el capitán de navío Enrique Balbi, el embajador de Argentina en Austria, Rafael Grossi, experto nuclear, señaló en una comunicación con el Gobierno que la «anomalía hidroacústica» registrada el miércoles 15 de noviembre en la zona en la que se reportó por última vez el sumergible, fue «un evento anómalo singular corto violento y no nuclear consistente con una explosión».

Eliana Krawczyk, la primera submarinista sudamericana

Eliana Krawczyk soñaba con ser ingeniera industrial pero una tragedia familiar la llevó a dar un golpe de timón a su vida. Se convirtió en la primera submarinista sudamericana y está a bordo del submarino San Juan. Nacida en Oberá, en la selvática provincia argentina de Misiones, Eliana Krawczyk conoció el mar a los 21 años. La muerte de un hermano en un accidente y de su madre por un infarto le cambió la vida. Se inscribió en la Escuela Naval y en el 2012 se convirtió en submarinista, la primera en Sudamérica. A los 35 años, era la jefa de Armas del submarino. Sobre su vida embarcada en su condición de única mujer, Eliana se sentía a gusto. «Lo viví siempre bien, y siempre me gustó. No tuve ningún freno ni intervención de nadie, y nunca tuve ningún problema. Duermo con dos compañeros en el mismo camarote. Soy la única mujer  y me siento bien, contenta y feliz», contó en una entrevista.

Pedro Martín Fernández, el comandante

El capitán de fragata Pedro Martín Fernández, 45 años, es el comandante del submarino. Nacido en Tucumán, en el norte de Argentina, está casado y es padre de tres hijos adolescentes. El 2 de marzo del 2015 se mudó a la ciudad costera de Mar del Plata, 400 kilómetros al sur de la capital,  el puerto base del submarino San Juan y donde vive casi toda la tripulación. El lunes 6 de noviembre, antes de zarpar de regreso a Mar del Plata desde Ushuaia, 3.200 kilómetros al sur de Buenos Aires, dirigió un viaje sumergido del San Juan en el que participaron autoridades de gobierno y judiciales de la provincia de Tierra del Fuego. No es el único tucumano de la tripulación, también lo es el cabo principal Luis Esteban García, 31.

Luis Niz y Renzo Martin Silva, los marinos a los que espera el altar

Al cabo primero Luis Niz, de 25 años, lo espera en Mar del Plata la cabo primera Alejandra Morales, música. La boda está lista, no hay información sobre si fue postergada a la luz de los acontecimientos. El 7 de diciembre es la fecha que tienen fijada para contraer matrimonio. Niz ingresó en el 2016 como destacado de su promoción, lo que le permitió ser destinado al San Juan. Nació en una provincia sin litoral, La Pampa. El teniente Renzo Martin Silva, de 32 años, también tiene previsto ir al altar el año próximo. Ingresó a la Escuela Naval a los 18 años y soñaba con ser submarinista desde su niñez en su natal San Juan, una provincia recostada en la Cordillera de los Andes. Vive en pareja con María Eugenia Ulivarri Rodi, militar como él y su futura esposa.

Fernando Santilli, el submarinista al que su bebé aprendió a llamar papá

Fernando Santilli tiene 35 años y es submarinista desde el 2010. Ingeniero de profesión, dejó muy joven su provincia natal de Mendoza poblada de viñedos para buscar su sueño de ser submarinista. Su hijo Stefano, de poco más de un año aprendió a decir «papá» durante estos días de desaparecido en alta mar, reveló su esposa Jessica Gopar en Facebook. «Hola Fernando. Acá cada día es un poco más duro. Hay momentos de esperanza y otros de angustia. Muchos rezan por vos, no sabés cuántos. Stefano aprendió a decir 'papá'. Decíle hijo, decíle que él va a venir....» relata Jessica. Al comandante del San Juan le implora: «Haga lo imposible para volver a superficie. Tiene 44 almas en sus manos. Que Dios haga un milagro. Yo espero mi amor. Hasta pronto».

Marco Armando Toconás, su mujer está embarazada

El capitán Mario Armando Toconás Oriundo, de 36 años, ingresó a la Marina hace 13 años. Dejó su Patagonia natal para instalarse en Mar del Plata cerca de la base naval adonde fue destinado. Padre de un niño de 8 años, espera su segundo hijo. Su compañera está embaraza de cuatro meses.

El submarino San Juan «explotó» el 15 de noviembre

EFE / Europa Press
Argentina registra un ruido que podría pertenecer al submarino desaparecido Todo el país sigue volcado con la esperanza de encontrar a los 44 tripulantes de la embarcación

La búsqueda prosigue y aún no se saben las causas que podrían haber desencadenado la explosión

La Armada Argentina aseguró este jueves que se registró un «evento anómalo singular corto, violento y no nuclear consistente con una explosión» en la zona en la que el submarino argentino San Juan desapareció hace ocho días en el océano Atlántico con 44 tripulantes a bordo. Según el capitán de navío Enrique Balbi, el embajador de Argentina en Austria, Rafael Grossi, experto nuclear, señaló en una comunicación con el Gobierno que la «anomalía hidroacústica» registrada el miércoles 15 de noviembre en la zona en la que se reportó por última vez el sumergible, fue «un evento anómalo singular corto violento y no nuclear consistente con una explosión». El pasado lunes, el capitán de navío Gabriel Galeazzi explicó a la prensa que el miércoles de la desaparición el submarino había comunicado que había sufrido una avería eléctrica en sus baterías, algo que, según dijo en ese momento la fuerza argentina, no tendría por qué haber afectado al funcionamiento del submarino. En conferencia de prensa en la sede central de la Armada, en Buenos Aires, Balbi pidió «prudencia» por «respeto a los familiares» y aseveró que «hasta no tener certezas u otros indicios» se va a continuar con «el esfuerzo de búsqueda del submarino y los 44 tripulantes», en el que están participando hasta 13 países. Según se había adelantado ayer, el 15 de noviembre, y apenas tres horas después de perder la comunicación con el sumergible, se detectó una «anomalía hidroacústica» o «ruido» cerca de donde se reportó por última vez su ubicación, en la zona del Golfo San Jorge, a 432 kilómetros de la costa de la Patagonia argentina.

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