El presidente Xi Jinping anuncia una nueva era para China

Dpa PEKÍN

INTERNACIONAL

El líder chino aseguró que las Fuerzas Armadas de su país se modernizarán para crear un Ejército de primera clase y reiteró la soberanía sobre Hong Kong y Taiwan

18 oct 2017 . Actualizado a las 16:59 h.

El presdiente de China, Xi Jinping, anunció una nueva era para el socialismo chino y habló del resurgimiento de la nación durante su discurso de apertura del Congreso del Partido Comunista Chino. «El resurgimiento de la nación es el mayor sueño del pueblo chino», advirtiendo a la vez que «lograr el rejuvenecimiento nacional no será un paseo por el parque».

Xi llamó a la unidad a los 89 millones de miembros del partido y a redoblar los esfuerzos para conseguir prosperidad y el éxito del «socialismo chino en una nueva era».

También aseguró que las Fuerzas Amadas se modernizarán en los próximos ocho años para crear un Ejército fuerte de primera clase y pidió que el partido controle aun más todos los aspectos de la sociedad china, como la educación, el arte o los estándares morales y que se garantice un «ciberespacio limpio».

En un discurso profúndamente ideológico y que duró más de tres horas, Xi prometió que China jamás copiará mecánicamente los modelos políticos de otros países y rechazó injerencias del exterior.

Pero el presidente advirtió también los «serios retos» a los que se enfrenta el país: «Las perspectivas son brillantes pero hay serios retos». Xi alertó sobre algunos problemas graves causados por un desarrollo desequilibrado en la segunda mayor economía del mundo: «La economía real espera mejoras y hay mucho por hacer en la protección del medio ambiente».

«Tenemos que dedicar una gran energía a abordar los desequilibrios y las deficiencias del desarrollo y esforzarnos por mejorar la calidad y los efectos del desarrollo», agregó ante casi 2.300 delegados. También prometió una mayor apertura de los mercados chinos y protección de los intereses de inversores extranjeros: «China no cerrará sus puertas al mundo».

A nivel internacional preocupa el creciente endeudamiento de China y que su crecimiento sea insostenible. Durante sus primeros cinco años de mandato se ha criticado la lentitud de Xi para abordar reformas necesarias, así como su apoyo a empresas estatales poco rentables y las restricciones al sector privado.

En el marco de la intensa campaña contra la corrupción que está llevando a cabo, el mandatario pidió también al partido que mejore su capacidad para «purificarse»: «Tenemos que eliminar todo lo que socave la pureza del partido (...) y liberarnos de cualquier virus que mine su salud».