Turquía e Irán olvidan sus diferencias históricas para aislar a Kurdistán

Ambos considera el referendo kurdo un complot extranjero orquestado por el Mossad, el servicio secreto de Israel


Estambul / E. La Voza

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, y su homólogo iraní, Hasán Rohaní, discutieron ayer acciones conjuntas contra el referendo independentista del Kurdistán iraquí. Ankara y Teherán pretenden mostrarse como un bloque unido en contra de cualquier plan de desintegración de la región, cada vez más inestable.

Ambos considera el referendo kurdo un complot extranjero orquestado por el Mossad, el servicio secreto de Israel. «Una decisión tomada mientras están sentados en la misma mesa que el Mossad no puede ser legítima, es ilegítima», dijo Erdogan. «Queremos estabilidad y seguridad en Oriente Medio. El referendo kurdo es un plan sectario de países extranjeros», añadió Rohaní.

En los últimos meses, Turquía ha acercado posiciones con Irán y Rusia, a pesar de que las relaciones entre los tres países han tenido siempre más tiranteces que acercamientos. La guerra en Siria y la posible fractura de Irak han hecho que los otrora rivales hayan olvidado algunas de sus diferencias. Pero no todas.

Los analistas advierten que este acercamiento debe interpretarse únicamente como lo que es: una necesidad para mantener el orden en la región y proteger los intereses propios. Especialmente en Turquía, que teme un efecto dominó tras la independencia del Kurdistán. Ankara y Teherán también comparten preocupaciones sobre la política de EE.UU. en Siria, donde Washington eligió aliarse con las milicias kurdas. Ambos países han expresado su preocupación sobre una futura autonomía kurda en Siria como recompensa a esa alianza.

Además de rechazar el referendo, que han vuelto a calificar como ilegítimo y sin valor, y el bloqueo de los vuelos a la región, Erdogan ha anunciado que Turquía e Irán tomarán medidas más severas en los próximos día contra el Kurdistán. «Será condenado al aislamiento», aseguró.

Turquía, de mayoría suní, e Irán, de mayoría chií, han estado en bandos contrarios en la guerra en Siria. Teherán apoya a Bachar al Asad, mientras que hasta hace poco Ankara exigía la caída del presidente sirio. En este aspecto, las diferencias se mantienen, aunque se han ido suavizando gracias al proceso de paz iniciado en Astaná.

Relaciones económicas

Aprovechando la coyuntura, Erdogan y Rohaní también acordaron dar un impulso a sus relaciones económicas, comenzando por la importación de gas natural iraní. Además, los mandatarios han afirmado que cualquier intercambio a partir de ahora será hecho en moneda local, y no en dólares, como se ha venido haciendo hasta la fecha. El objetivo es triplicar el volumen de mercado, para lo cual se habilitarán tres puestos fronterizos las 24 horas, dos de las cuales empiezan a funcionar hoy mismo.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Turquía e Irán olvidan sus diferencias históricas para aislar a Kurdistán