El éxodo de rohinyás no se detiene pese a un naufragio con 60 muertos

La Voz REDACCIÓN /LA VOZ

INTERNACIONAL

DAMIR SAGOLJ | reuters

China y Rusia dan la espalda a la «pesadilla humanitaria» en el Consejo de Seguridad

30 sep 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Cuando la cifra de rohinyás que han huido a Bangladés supera el simbólico umbral del medio millón y el flujo no deja de crecer pese al mal tiempo que trae el monzón, el secretario general de la ONU, António Guterres, ha clamado por una reacción internacional ante la «pesadilla humanitaria» que vive la minoría musulmana en la budista Birmania. El Consejo de Seguridad evidenció una vez más su fractura ante las crisis. Más allá de las habituales condenas a la violencia, China y Rusia rechazaron cualquier injerencia en los asuntos interiores birmanos.

En la tragedia sin fin de los rohinyás, un naufragio dejó 60 muertos en el mar, la mayoría niños y mujeres. «Mi esposa y mis dos hijos sobrevivieron. Pero he perdido a mis tres hijas», explicaba ayer entre llantos Shona Miah a la AFP mientras velaba los cadáveres en el suelo de una escuela cercana a la playa en Cox's Bazar. Hay 23 muertes confirmadas y 40 personas están desaparecidas y «presuntamente ahogadas», según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

La embarcación de refugiados había zarpado el miércoles por la noche de una aldea costera de la región birmana de Rakhine rumbo a la playa bangladesí. Según testigos, naufragó muy cerca de tierra firme debido a las lluvias torrenciales y los fuertes vientos que azotan en el golfo de Bengala.