Colpisa
Berlín

La cumbre de Hamburgo comenzó sus sesiones acosada por cientos de manifestantes que, divididos en grupos y repartidos por toda la ciudad, trataron de bloquear e impedir el acceso de las distintas delegaciones al lugar de la reunión con sentadas y barricadas. Aunque las protestas se desarrollaron mayoritariamente de manera pacífica, los disturbios protagonizados la noche anterior por activistas del llamado «bloque negro» de ultraizquierda rebrotaron al comenzar la jornada.

Docenas de automóviles fueron incendiados en torno al perímetro de seguridad que rodea el recinto ferial y los hoteles donde se hospedan los invitados. Solo en la noble Hamburger Strasse un grupo de encapuchados prendió fuego a cerca de 30 automóviles. También en el barrio de clase alta de Blankenese ardieron varios vehículos durante la mañana. En Altona unos 60 encapuchados vestidos de negro se enfrentaron con palos y piedras a agentes antidisturbios y causaron daños en tres coches policiales. La Policía reprimió con cañones de agua varias conatos de violencia de activistas que trataron de superar el perímetro de seguridad para cortar calles y cruces con el objetivo de paralizar el movimiento de las delegaciones.

Ante los fuertes brotes de violencia, las fuerzas de seguridad de Hamburgo pidieron refuerzos a otros Estados federados. El presidente de la policía local, Ralf Meyer, cifró en 21.000 el número de agentes que cubren la seguridad y criticó «la violencia radical y sin sentido» de algunos manifestantes. «Lo que nos ha sorprendido es que se ha practicado violencia extrema contra todo tipo de objetivos, ya sean vehículos o ventanas, en barrios residenciales» alejados del lugar de la cumbre, dijo Meyer.

Las protestas obligaron a la canciller a retrasar la ceremonia de bienvenida a sus invitados y retuvieron durante un tiempo algunas caravanas oficiales, como la del presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, que llegó tarde a una rueda de prensa. Los cortes de calles y cruces hicieron que la primera dama de EE.UU., Melania Trump, no pudiera sumarse al programa para los consortes con el esposo de Merkel, el científico Joachim Sauer, como anfitrión. Melania Trump estuvo horas retenida por los servicios de seguridad de la Casa Blanca, mientras Sauer presidía un minicrucero por el puerto de Hamburgo y comía con sus invitados en un restaurante típico de pescado.

Un equipo de un centenar de abogados voluntarios que atiende a los participantes en las manifestaciones informó de que hasta anoche habían sido detenidas unas 120 personas, aunque en la mayoría de los casos no se permitió a los letrados acceder a los arrestados. «No sabemos dónde son retenidos desde hace horas», dijo el portavoz, Matthias Wisbar. La Policía, por su parte, hizo balance a última hora de la tarde y señaló que unos 160 agentes habían resultado heridos hasta entonces en los disturbios y cifró en 70 los detenidos. En 24 horas, los bomberos realizaron 156 salidas de emergencia y sofocaron 61 pequeños y grandes incendios provocados por manifestantes violentos.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos
Comentarios

Las protestas rebasan a los 21.000 policías