El Gobierno francés nace con ministros de cuatro partidos

Los Republicanos expulsan al primer ministro, Philippe, y a los que llevarán las carteras de Economía y de Cuentas Públicas


París / corresponsal

El Gobierno francés nace con ministros de cuatro partidos

Los Republicanos expulsan al primer ministro, Philippe, y a los encargados de Economía y de Cuentas Públicas

Emmanuel Macron ya tiene Gobierno. Es un equipo que estará compuesto por 22 ministros, hombres y mujeres a partes iguales, y con miembros de hasta cuatro partidos diferentes. El presidente centrista había prometido renovar la política y sus primeras pasos lo certifican. En un gesto sin precedentes, el Ejecutivo incluirá tres miembros de Los Republicanos (LR), cuatro del Partido Socialista (PS), tres del Movimiento Democrático (MoDem), dos del Partido Radical de Izquierda (PRI) y once miembros extraídos de la sociedad civil. Con una media de edad de 54 años, es también un Gobierno relativamente joven y con un talante europeísta.

Del mandato de Hollande sobreviven dos nombres: Annick Girardin, ministra de Ultramar, y el socialista Jean-Yves Le Drian, encargado de Europa y Asuntos Exteriores. Gérard Collomb, alcalde de Lyon, del PS, aceptó la cartera de Interior, «para que el país encuentre la confianza en si mismo» con tres prioridades desde el primer día: la economía, la ecología y la seguridad. Le Drian y Collomb son los ministros de mayor edad junto con Jacques Mézard (PRI), a quien se le encomienda Agricultura y Alimentación, con 69 años.

Los otros dos ministros socialistas son Richard Ferrand, ministro de Cohesión de los Territorios, y Christophe Castaner, secretario de Estado encargado de las relaciones con el Parlamento y portavoz. El presidente del MoDem, François Bayrou, vio recompensado su apoyo en las presidenciales con la cartera de Justicia para él y otras dos para su formación: Sylvie Goulard, ministra de los Ejércitos, y Marielle de Sarnez, encargada de Asuntos Europeos.

El conservador Bruno Le Maire fue nombrado ministro de Economía, lo que le valió la expulsión inmediata de su partido, al igual que a Gérald Darmanin, ministro de Acción y Cuentas Públicas. La sanción, que incluye al primer ministro, Édouard Philippe, la hizo pública Bernard Accoyer, secretario general, poco después del anuncio del Elíseo, con un comunicado en Twitter advirtiendo que «los miembros de [su] familia política que han elegido en número muy reducido unirse a este Gobierno ya no forman parte de Los Republicanos». Le Maire no tardó en responder diciendo que «Francia merece más que los partidos, más que las expulsiones». En su comunicado, Accoyer aprovechó para criticar al nuevo Gobierno, tachándolo de «provisional y confuso».

El resto de los 11 ministros provienen de la sociedad civil y no han ejercido nunca un mandato político. Entre ellos se encuentran el activista medioambiental Nicolas Hulot, ministro de la Transición Ecológica, Agnès Buzyn, médica y responsable de Solidaridad y Salud, Frédérique Vidal, profesora de universidad y ministra de la Educación Superior, o Laura Flessel, medallista olímpica y ministra de Deportes.

Pese la diversidad sin precedentes, el secretario general del PS Jean-Christophe Cambadelis opinó que es «un nuevo Gobierno pero no un Gobierno novedoso». Jean-Luc Mélenchon lo calificó de «Gobierno de derechas, y punto». En la extrema derecha, el Frente Nacional denunció un sistema «UMPS» (en referencia al UMP, hoy Los Republicanos, y el PS) e insistió en que el «alto número de ministros» de LR no permite a este partido ser «una fuerza de oposición».

El mascarón de proa del experimento político de Macron

NICOLAS HULOT (TRANSICIÓN ECOLÓGICA)

El activista más codiciado

A Nicolas Hulot le han llovido las proposiciones de presidentes desde 2002. Chirac, Sarkozy y Hollande trataron de convencer al exdiputado europeo de Europa Ecología Los Verdes para que integrase sus gobiernos. En vano. Sin embargo, Macron ha conseguido hacerse con el icono ecologista poniéndolo a la cabeza de Transición Ecológica. Para Hulot, la oferta es «una oportunidad de acción que no [podía] ignorar». Con su presencia en el gobierno, el presidente arrebata a Jean Luc Mélenchon y a Benoît Hamon el liderazgo en las cuestiones medioambientales. Hulot, muy apreciado en Francia, es un pionero en la lucha por el clima.

FRANÇOIS BAYROU (JUSTICIA)

El veterano recompensado

Nunca hubo dudas de que, entre las condiciones del apoyo de Bayrou, iba incluido un ministerio. En un Gobierno marcado por la renovación, el presidente del MoDem es una excepción. A sus 66 años, el alcalde de Pau cuenta con 35 mandatos políticos, entre ellos ministro de Educación en dos ocasiones y candidato a las elecciones presidenciales tres veces. El centrista había apoyado con fervor a Juppé en las primarias de la derecha, antes de que fuese derrotado por Fillon. Incapaz de aliarse a la derecha más dura, cumple uno de sus objetivos: formar parte de un gobierno de unidad nacional, algo que ya le había sugerido a Chirac en 2002.

SYLVIE GOULARD (LOS TRES EJÉRCITOS)

Una europeísta al frente de Defensa

Los rumores indicaban que Jean-Yves Le Drian mantendría un ministerio, pero no se esperaba que Defensa, ahora llamado Ministerio de los Ejércitos, fuese pasar a manos de Sylvie Goulard, del MoDem. La eurodiputada no cuenta con una gran carrera en seguridad nacional, pero sí en el seno de la UE. La elección de la autoproclamada federalista europea podría indicar que el Gobierno dirigirá sus esfuerzos de defensa hacia las fronteras comunes de la Unión y una colaboración más estrecha con los socios. Goulard fue uno de los primeros apoyos de Macron. Se convierte en la primera mujer a cargo de los ejércitos galos.

JEAN-YVES LE DRIAN (EUROPA Y EXTERIORES)

La conexión con Hollande

El único hombre fuerte del Gobierno de Hollande que mantiene un puesto en el de Macron. El exministro de Defensa es una de las pocas personalidades apreciadas tanto por la izquierda como por la derecha (Sarkozy quiso ficharlo en 2007). A lo largo del mandato de Hollande, acabó haciendo las veces de ministro de Exteriores: estuvo a cargo de la diplomacia africana, altamente militarizada, y de enmendar los errores diplomáticos de Sarkozy en el Golfo. A pesar de los atentados que sacudieron Francia, su balance es positivo. Respondió a las necesidades de seguridad y logró financiación para sus dos prioridades, ciberdefensa e inteligencia.

BRUNO LE MAIRE (ECONOMÍA)

 Cercano a las ideas de Berlín

Tras presionar a Macron varias veces para ser incluido en el gobierno, Bruno Le Maire ha conseguido la cartera de Economía. Protegido de Villepin y cercano a Berlín, ya había pujado por dicho ministerio en 2011, cuando llevaba Agricultura bajo la presidencia de Sarkozy, pero nunca lo obtuvo. Su recorrido en Los Republicanos es una serie de frustraciones por la falta de apoyo de los sarkozystas. Las derrotas se suceden: en las presidenciales en 2012, en las primarias de la derecha de 2016. Intentó renovar la derecha apoyando el matrimonio homosexual y defendiendo la tecnocracia sin obtener resultados positivos.

Eliminar la competencia desleal de trabajadores dentro de la UE

Emmanuel Macron insistió ayer en su voluntad de «llevar lejos» la refundación de la UE, con menos burocracia y más política, para así avanzar en la integración de los países de la zona euro y lograr un marco favorables a las inversiones. Macron realizó estas declaraciones al término de su reunión en el Elíseo con el presidente del Consejo Europeo, el polaco Donald Tusk. Entre las reformas que citó, Macron incluyó un cambio legal para acabar con la competencia desleal de trabajadores dentro de la UE. También destacó el papel «fundamental» del Consejo de cara a futuros debates sobre cambio climático y comercio internacional.

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