Peña Nieto usa toda la fuerza contra los narcos

Una espectacular operación combinada de militares y policías acaba con el líder del cartel de los Beltrán Leyva y once sicarios


La habana / Colpisa

El presidente de México, Enrique Peña Nieto, sin capacidad de maniobra sobre las decisiones de Donald Trump en materia de deportaciones o sobre la construcción del muro, se desquitó atacando con todo la nueva ola de violencia y las pugnas internas tras la caída del Chapo. El jueves por la noche el presunto líder del cartel de los Beltrán Leyva en el estado de Nayarit, Juan Francisco Patrón Sánchez, alias el H2, murió en un enfrentamiento con uniformados que dispararon desde un helicóptero sobre una vivienda del barrio residencial Lindavista de la ciudad de Tepic, capital de Nayarit.

Después, repelieron una segunda agresión en esa ciudad. En total, murieron doce criminales. Vecinos del lugar grabaron un vídeo donde se observa cómo llega el helicóptero y comienza a disparar insistentemente sobre un punto concreto. Mientras, decenas de agentes federales permanecía apostados en las esquinas de la zona.

En la operación conjunta participaron la Armada de México y elementos de la Defensa Nacional, Policía Federal y se usaron dos helicópteros. Fueron sobre seguro gracias, según indicaron, a informes de inteligencia naval. La Secretaría de Marina (Semar) informó ayer del «intercambio de disparos entre fuerzas federales y presuntos infractores de la ley» en el que murieron el líder del cartel y siete sicarios.

Armas «de alto poder»

Según la misma fuente oficial, Padrón murió en el choque derivado de «una agresión directa con armas de alto poder de los presuntos infractores contra las fuerzas federales que los perseguían». El comunicado agregó que a fin de «disminuir el nivel de la agresión y reducir el peligro de bajas de civiles y fuerzas federales», estas últimas repelieron la agresión «con apoyo de disparos disuasorios desde un helicóptero». Poco después, durante un patrullaje cerca del aeropuerto de Tepic, los militares repelieron otra agresión, «resultando cuatro presuntos infractores fallecidos, que pertenecían al mismo grupo delincuencial». Por su parte, el Ministerio de Gobernación (Interior) identificó a H2 como «líder del grupo delictivo de los Beltrán Leyva en Nayarit y el sur de Jalisco».

Las autoridades pidieron a la población extremar las precauciones ante el despliegue de 1.800 policías y militares para luchar contra el crimen organizado. El enfrentamiento con H2 se produjo un día después de que se registraran cinco ejecuciones extrajudiciales en menos de siete horas al norte de Nayarit, estado limítrofe con los de Sinaloa y Jalisco, la zona controlada por el Chapo. Desde hace cinco años, Nayarit no vivía una ola de violencia similar. Según el Gobierno, en los últimos 40 días se han producido 140 homicidios.

Guerra total por el trono del Chapo

La reciente extradición a EE.UU. del Joaquín el Chapo Guzmán ha sumido su feudo, el estado de Sinaloa, en uno de los períodos de mayor violencia de los últimos años. La ausencia del otrora líder supremo ha degenerado en una lucha sin cuartel por el control del cartel que hasta ahora llevaba con mano de fuego el capo pese a que en distintas fases permaneció encarcelado. El vacío de poder reinante desde el 20 de enero, cuando fue entregado a la Justicia norteamericana coincidiendo con la toma de posesión de Trump, ha derivado en una escalada de matanzas que no se vivía desde el 2011 para hacerse con el poder que ahora se disputan los viejos dirigentes de la organización mafiosa y los hijos de Guzmán.

Hasta ahora intocables, los hijos se han convertido de un tiempo a esta parte en objetivo de sus adversarios y se han visto obligados a denunciar esta persecución a la prensa, la misma que su padre acribilló por informar sobre sus andanzas criminales. Así, han hecho llegar una carta manuscrita al periodista Ciro Gómez Leyva en la que detallan cómo el pasado día 4 ellos y el socio de su padre y actual líder del cartel de Sinaloa, Ismael Mayo Zambada, fueron víctimas de una emboscada. Aunque pudieron huir, resultaron heridos.

Misiva con faltas ortográficas

En una misiva llena de faltas de ortografía que ha dado a conocer un conocido programa de televisión detallan que fueron citados a una reunión por Mini Lic, ahijado de Guzmán e hijo de Dámaso López Núñez, uno de sus antiguos asociados conocido como el Licenciado que previamente ocupó el cargo de subdirector del penal de Puente Grande. Sin embargo, al llegar al punto de encuentro fueron recibidos a balazos en un intento de matarlos y acabar con la competencia por la dirección del clan. Los hijos de Guzmán ya habían sufrido un intento de secuestro anterior cuando se encontraban en un restaurante.

La familia Guzmán cree que ha sido traicionada por el Licenciado Dámaso López, considerado el fundador de los Antrax, brazo armado del cartel del Pacífico, cuyos miembros sí pudieron abatir a los guardaespaldas de los hijos del Chapo. Como tantos otros narcotraficantes, el joven Mini Lic usa las redes sociales sin el menor temor. No oculta su cara cuando muestra armas de grueso calibre, lía marihuana con un billete de 500 pesos (30 euros), exhibe amigas [todas jóvenes, guapas y sensuales], presume de pistolas doradas, botellas de las mejores bebidas, fajos de billetes de alta denominación y animales exóticos.

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