«Bowling Green», la masacre que se inventó el Gobierno de Donald Trump

La Voz LA VOZ | EFE

INTERNACIONAL

CHIP SOMODEVILLA | AFP

La asesora Kellyane Conway, la misma que se inventó el concepto de «hechos alternativos», criticada por tratar de justificar el veto migratorio con una matanza que nunca existió

07 feb 2017 . Actualizado a las 21:40 h.

Kellyanne Conway, asesora del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sufre desde el pasado jueves una lluvia de críticas tras haber culpado en una entrevista televisiva a dos refugiados iraquíes de una masacre que nunca ocurrió. Todo, en un contexto para justificar el polémico veto migratorio del presidente estadounidense, bloqueado recientemente por un tribunal.

Conway, exjefa de campaña del presidente estadounidense, ha acusado a la prensa continuamente de levantar falsos testimonios contra el mandatario, pero este jueves citó la ficticia «Masacre de Bowling Green» para defender la prohibición de entrada a los ciudadanos de Irán, Sudán, Siria, Libia, Somalia, Yemen e Irak, todos países de mayoría musulmana.

En declaraciones a la cadena MSNBC, Conway comparó la orden ejecutiva emitida por Trump en su primera semana en la Casa Blanca con otra orden emitida por su predecesor, Barack Obama, cuyo contenido se ha demostrado que no tiene nada que ver con la del actual presidente.

«Apuesto a que es nuevo para la gente que el presidente Obama ejecutó una prohibición de seis meses en el programa de refugiados iraquí después de que dos iraquíes vinieran aquí a este país, se radicalizaran y fueran los cerebros detrás de la masacre de Bowling Green», dijo la asesora presidencial. Pero lo cierto es que no se conoce dicha masacre, principalmente porque jamás ocurrió.

Los dos hombres iraquíes a los que Conway hizo referencia fueron arrestados en el 2011, y actualmente están cumpliendo penas de cadena perpetua por delitos de terrorismo federal.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos, que anunció sus penas en 2012, afirmó que «ninguno de los dos fue acusado de conspirar para cometer ataques dentro de los Estados Unidos».

La Justicia estadounidense los condenó después de descubrir que, antes de llegar a Estados Unidos como refugiados, habían participado en la construcción de artefactos explosivos en Irak.

Conway afirmó que los medios de comunicación no cubrieron la historia, pero no fue así, y de hecho las detenciones causaron una gran polémica en el Congreso.