Fillon calla y se refugia en la familia

ALEXANDRA F. COEGO PARÍS / CORRESPONSAL

INTERNACIONAL

CHRISTIAN HARTMANN | REUTERS

Los republicanos meditan su relevo tras el escándalo y Juppé, aunque públicamente lo niega, es el favorito

05 feb 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Es fin de semana de mítines en Francia. Dos de los grandes candidatos a las elecciones presidenciales, Marine Le Pen y Emmanuel Macron acudieron a darse un baño de masas a Lyon. Jean-Luc Mélenchon hará lo propio hoy. Con tal agenda política, reparar en la ausencia de François Fillon se ha hecho inevitable. El candidato de Los Republicanos (LR) se retiró del foco mediático a mediados de esta semana, cuando sus dos hijos mayores se vieron arrastrados por el caso del trabajo falso de su mujer, Penélope.

Marie y Charles Fillon fueron colaboradores parlamentarios de su padre entre el 2005 y el 2007, cuando tan solo eran estudiantes de derecho. La Fiscalía pone ahora en duda que realizaran un trabajo real, por el que cobraron mas de 80.000 euros en 21 meses. La primera vez que salió a defenderse tras la revelación, el 27 de enero, Fillon fue claro y directo: si es imputado, retirará su candidatura al Elíseo. Con la aparición de una entrevista de Penelope en 2007 en la que afirma que nunca fue su asistente, el partido ya no se pregunta si Fillon caerá, sino cuándo, quien le reemplazara y, la gran pregunta, cómo.

Al puesto de candidato a la Presidencia no le faltan pretendientes; lo que falta es un proceso por el que sustituir al hombre designado por unas primarias en las que participaron 4 millones de franceses. Sin estatutos precisos o precedentes, la agrupación se lanza a un vacío legal. «Todas las opciones son entonces viables», explicó la presidenta de la Alta Autoridad de las Primarias, Anne Levade. «En el momento en el que las reglas jurídicas no indican nada, la reglamentación debe ser política», añadió, indicando que la agrupación deberá tener en cuenta que las presidenciales llegan en menos de tres meses. Tanto Laurent Wauquiez, presidente de la región de Auvernia-Ródano-Alpes, como los sarkozystas esperan que la batalla se libre en el consejo nacional del partido, en el que ambos son populares. Wauquiez ya se hizo con un buen número de apoyos cuando criticó abiertamente el programa ultraconservador de Fillon. Por su parte, Alain Juppé, que quedó segundo en las primarias de noviembre, sigue con su negativa de convertirse en el relevo de Fillon. Sin embargo, un apoyo cercano confesó a Le Monde que el alcalde de Burdeos espera que «Fillon le designe oficialmente como su sucesor».