Italia entrega la carta de despido a Renzi

maría signo ROMA / CORRESPONSAL

INTERNACIONAL

TONY GENTILE | Reuters

El primer ministro italiano anuncia la dimisión tras el perder el referendo sobre su reforma de la Constitución

05 dic 2016 . Actualizado a las 09:46 h.

Italia se adentra en una grave crisis política. El resultado del referendo constitucional ha sido un serio varapalo para Matteo Renzi, que ha visto cómo su propuesta de cambio era rechazada de manera neta por los italianos. El 59,11 % de los votantes se decantaron por el «no» mientras que el 40,89 % apostaron por el «sí». A medianoche, anunciaba su dimisión, que oficializará hoy, tal y como había prometido durante la campaña. «Asumo la total responsabilidad. El resultado de la consulta está totalmente claro; la victoria del no ha sido extraordinaria. Ahora, sus partidarios deben hacer una propuesta clara», dijo en su comparecencia ante los medios.

No ha sido solo un suspenso total a una reforma constitucional que gustaba a muy pocos, ha sido también un suspenso a la política general del primer ministro italiano, que en los últimos tiempos ha perdido mucho del consenso que lo acompañó en los primeros pasos de su gobierno. El primero en hacer declaraciones fue Matteo Salvini, de la Liga Norte, exultante de alegría tras conocer los primeros datos de la victoria del no. De «gran victoria» calificó el resultado mientras insistía en pedir la dimisión del primer ministro y la convocatoria de elecciones. «Estoy dispuesto para ser una alternativa a Renzi», dijo.

Renato Brunetta, representante de Forza Italia, quien se refirió al resultado también como una gran victoria, se unió a Salvini para pedir la dimisión del presidente del Gobierno argumentando que Renzi había personalizado la campaña y que había dicho que lo haría si perdía la consulta. Mucho más cauto se mostró el Movimiento 5 Estrellas, que decidió no hacer declaraciones hasta después de la intervención de Matteo Renzi. Las últimas declaraciones de Beppe Grillo también fueron muy medidas en comparación con los duros ataques de la campaña electoral.