Una carrera de despropósitos rumbo a la Casa Blanca

A 52 días de la cita con las urnas, los sondeos disparan la confusión en la carrera electoral para suceder a Obama


nueva york / e. la voz

La sucesión de errores de las últimas semanas en las campañas demócrata y republicana ha encendido un curioso debate en Estados Unidos. ¿Alguien quiere ganar?, se preguntan irónicamente los analistas de la política estadounidense en unas elecciones para suceder a Barack Obama en las que se ha disparado la incertidumbre en las encuestas.

¿Quién lleva ventaja?

A 52 días de las elecciones presidenciales en EE.UU., la ventaja sigue estando en el lado demócrata. Sin embargo, en los últimos días la situación se ha ajustado más que nunca. Hillary Clinton ya no es clara favorita en la carrera presidencial. La notable ventaja que consiguió tras la convención de Filadelfia se ha evaporado y su rival republicano le pisa los talones. «Esto no debería estar tan ajustado, pero lo están», reconocía Barack Obama el pasado martes. Y es que la última crisis le ha pasado factura a los demócratas. La exsecretaria de Estado no estuvo acertada cuando calificó de «deplorables» a la mitad de los seguidores de Trump y tampoco su campaña supo gestionar la polémica de su estado de salud, ocultando que padecía una neumonía.

¿Qué dicen los sondeos?

La ventaja mencionada viene marcada por una serie de sondeos que han sido devastadores para el Partido Demócrata. Uno de los más importantes es el de CBS News y The New York Times, según el cual Clinton cuenta con el 46 % de apoyo a nivel nacional, frente a un 44 % de Trump. Estos dos puntos de diferencia quedan pulverizados y demócrata y republicano quedan empatados en un 42 % cada uno si la encuesta tiene en cuenta las otras dos candidaturas presidenciales (Gary Johnson, candidato libertario con un 8 % y Jill Stein, abanderada del partido Verde, con un 4 %). También es importante el sondeo de CNN que muestra una clara ventaja del magnate en Ohio (cinco puntos) y Florida (tres puntos), dos estados clave en las elecciones. Los sondeos se han realizado antes de que la exprimera dama se tomara unos días de descanso por su neumonía, es decir, que no reflejan las quejas por la falta de transparencia y honestidad de la campaña demócrata.

¿Cuáles son los puntos fuertes de la candidata demócrata?

Su experiencia política y el respaldo del establishment son sus puntos fuertes. Hillary Clinton sabe perfectamente cómo funciona la Casa Blanca, ya que fue la primera dama de EE.UU. durante la presidencia de su marido, Bill Clinton. Además, ha sido la primera mujer senadora y secretaria de Estado bajo el gobierno de Obama. Es toda una veterana en la política estadounidense y es apoyada por su partido en bloque, al contrario que su rival Donald Trump.

¿Y los del republicano?

La imagen de exitoso hombre de negocios que Donald Trump tiene para muchos estadounidenses, es perfecta para que sus seguidores vean en él, al hombre que equilibrará el presupuesto y creará puestos de trabajo.

Además, el magnate y showman conoce el sistema mediático a la perfección. Concede entrevistas prácticamente cada día y esto le ayuda a estar en los medios de manera permanente. Tiene mucha más cobertura que Hillary Clinton, aunque solo sea por sus declaraciones incendiarias . Y esto produce sudores fríos a los demócratas. Además, con su postura de ruptura contra el establishment y lo políticamente correcto, se ha ganado a un importante sector del electorado blanco de derechas.

¿Qué pasos siguen?

La cuenta atrás para las elecciones del 8 de noviembre ya ha comenzado en Carolina del Norte, primer estado en votar por correo. Los candidatos incrementan sus actos de campaña en los conocidos como «swing states» (estados péndulo) y además, preparan los debates presidenciales. El primero donde Clinton y Trump se verán las caras será el próximo lunes 26 de septiembre, en Nueva York. ¿Acabará la sucesión de despropósitos de los dos aspirantes a la Casa Blanca?

Bromas con la neumonía de Hillary

Ríos de tinta han corrido en Estados Unidos sobre el ocultamiento de la neumonía de Hillary Clinton a su equipo. La candidata demócrata, poco amiga de las entrevistas y los periodistas, acudió a un programa televisivo donde Jimmy Fallon, el mismo que despeinó a Trump para comprobar que no llevaba un peluquín, la recibió con una mascarilla y se lavó las manos con jabón tras darle la mano. Hillary se lo tomó con humor.

Trump carga contra Venezuela y promete reponer el bloqueo a Cuba

El cortejo ha sido directo y sin miramientos. Trump ya ha fijado su atención en cubanos y venezolanos, hartos de cómo sus gobiernos han llevado a la ruina a sus países. «Apoyaremos al pueblo cubano en su lucha contra la opresión del comunismo», prometía Trump, dispuesto a deshacer el deshielo comenzado por Barack Obama. El ultimátum al régimen de los Castro ha sido claro: O hay respeto a la libertad política y religiosa o el magnate repondrá el embargo si llega a la Casa Blanca. Su posición se hizo extensiva a Venezuela: «Ha sido llevada a la ruina por los socialistas. Yo defenderé a los venezolanos oprimidos que desean ser libres», zanjó antes de volver a cargar contra Clinton por su postura contraria a la posesión de armas. «Que se las quite a sus escoltas», retó.

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