El rechazo a Clinton y a Trump abre la puerta a un tercer partido

mercedes gallego NUEVA YORK / COLPISA

INTERNACIONAL

AARON P. BERNSTEIN | REUTERS

Candidatos al margen de las dos fuerzas políticas intentan consolidar su propuesta arañando votos en campaña

01 ago 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Hay un hecho que abre la vía a una tercera fuerza en Estados Unidos, y es que tanto Donald Trump como Hillary Clinton son los candidatos que despiertan más antipatía en la historia de las presidenciales. Esto invita a pensar que Gary Johnson, candidato del Partido Libertario, y Jill Stein, del Partido Verde, quizá tengan ahora una oportunidad.

Muchos republicanos y demócratas llegaron a las convenciones de cada partido con la esperanza de que una insurrección evitara la materialización de su candidatura, pero los partidarios de Bernie Sanders en Filadelfia han fracasado tanto como los de Ted Cruz en Cleveland. «Votad con vuestra conciencia», sentenció el senador de Texas a sus seguidores desde el escenario que le prestó Donald Trump. 

«Nos tratan como niños»

La actriz Susan Sarandon nunca pensó que parafrasearía a un senador ultraconservador, pero el domingo pasado confesaba en un acto de protesta en Filadelfia que lo de votar de acuerdo a su conciencia le gusta. Durante toda la semana ha estado en las calles de Filadelfia con los manifestantes que presionaban a la campaña de Clinton para que cediese en algunos de los grandes temas que les preocupan: vetar la técnica del fracking (estimulación hidráulica) para extraer gas natural y oponerse al tratado de libre comercio transpacífico (TPP). Un compromiso en cualquiera de esos dos puntos habría inclinado la balanza para muchos de los seguidores de Sanders, pero Clinton ignoró el fracking, prohibido en el estado de Nueva York por su impacto medioambiental, y fue muy vaga en su oposición a los tratados de libre comercio, a los que se culpa de la desindustrialización de Estados Unidos y los bajos salarios. «Me opondré a los malos acuerdos comerciales», se limitó a decir. No especificó cuáles ni mencionó el TPP. Angelica Dueñas no escuchó a Clinton en el recinto del Wells Fargo Arena, donde se celebró la convención demócrata: «Para qué la voy a escuchar, lo que dice son puras mentiras. Ella siempre dice una cosa y hace otra». Dos días antes la campaña de Clinton tuvo que corregir la embarazosa declaración del gobernador de Virginia, Terry McAuliffe, quien aseguró que, una vez que gane las elecciones, Clinton firmará el TPP «con retoques menores».