Crece la tensión entre EE.UU. y Turquía por las acusaciones del golpe

m. Otero REDACCIÓN / LA VOZ

INTERNACIONAL

El ministro turco de Trabajo señaló a los norteamericanos como culpables y Kerry alerta del daño de esta denuncia

18 jul 2016 . Actualizado a las 11:29 h.

La rotunda condena de Obama al golpe de Estado en Turquía parece no haber sido suficiente para el Gobierno otomano, que ha tensado la cuerda con unas polémicas acusaciones realizadas por el ministro turco de Trabajo, Süleyman Soylu, en las que acusaba a EE.UU. de estar detrás del levantamiento.

La reacción fue inmediata y vino de mano del secretario de Estado, John Kerry, que tachó las insinuaciones de «falsas y dañinas» y alertó al ministro de Exteriores turco, Mevlut Cavosoglu, de que estas declaraciones son muy perjudiciales para las relaciones entre dos aliados de la OTAN. El portavoz del Departamento de Estado, John Kirby, recordó en un comunicado que Kerry ha presionado a Turquía para que respete el Estado de derecho durante sus investigaciones sobre el golpe. «Ha dejado claro que EE.UU. dará toda la asistencia a las autoridades turcas para que conduzcan la investigación», aseguró Kirby, quien insistió en el daño que las acusaciones de Turquía pueden causar a las relaciones bilaterales.

La cuerda comenzó a tensarse cuando Erdogan señaló como autor en la sombra del golpe al clérigo musulmán Fetullah Gülen, exiliado en Pensilvania desde 1999, y solicitó su extradición. Kerry se apresuró a ofrecer toda la ayuda posible a Turquía en la investigación sobre el levantamiento, pero recordó que Ankara debe presentar pruebas de sus acusaciones.