Estados Unidos se arriesga a perder influencia en Europa

Adriana Rey NUEVA YORK / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

GABRIEL BOUYS | AFP

Las grandes empresas estadounidenses se esfuerzan en no ceder al pánico tras el «brexit», pero reclaman claridad sobre el futuro del mercado británico

27 jun 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Desde que los británicos optaron por el divorcio con Europa, la élite política y financiera de Estados Unidos se apresuró a activar los planes de contingencia. La consigna parecía clara: llamada a la calma. Barack Obama insistió en que el brexit no afectaría a los lazos especiales entre Londres y Washington. Le siguió el secretario del Tesoro, Jacob Lew, con el mensaje «trabajaremos con Londres y Bruselas para garantizar la estabilidad y prosperidad en Europa». 

Después del shock inicial, comenzaba a vislumbrarse el brexit como una amenaza real para el país. Las grandes empresas estadounidenses se esfuerzan en no ceder al pánico, pero reclaman claridad sobre el futuro del mercado británico, su puerta de entrada a Europa. «Durante todo el proceso que ahora viene por delante, cualquier impacto en la economía lo notaremos durante meses e incluso durante años», advertía Matthew Petterson, director de inversiones de LPL Financial en Boston, a The Wall Street Journal. La posibilidad de que una desaceleración europea pueda debilitar la demanda de exportaciones de Estados Unidos es ya un hecho en diferentes mesas de debate. «Incertidumbre. Inestabilidad. Ansiedad económica. Eso de lo que la gente decía estar harta cuando surgió la idea de un bloque comercial europeo hace décadas, después de la Segunda Guerra Mundial», reflexionaba el analista Doug Chris en la CNN. 

Washington podría estar ya dirigiendo sus miradas a Berlín, teniendo en cuenta que con la salida del Reino Unido pierde a uno de sus grandes aliados en Europa y por consecuencia, su influencia en el Viejo Continente quedaría seriamente mermada, en medio de la creciente tensión con la Rusia de Putin. El proceso será largo, incierto y a buen seguro dará muchos dolores de cabeza en la Casa Blanca. El jefe de la diplomacia, John Kerry, estará hoy en Londres y Bruselas para reafirmar «el compromiso inquebrantable con la UE y el Reino Unido».