EE.UU. y Venezuela abren cauces para el diálogo mientras siguen los saqueos

Pedro García Otero CARACAS / CORRESPONSAL

INTERNACIONAL

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16 jun 2016 . Actualizado a las 07:26 h.

Por segunda vez en un año, Venezuela y EE.UU. intentan recuperar las relaciones diplomáticas, tras la reunión entre los cancilleres Delcy Rodríguez y John Kerry fuera de programa durante la Asamblea de la OEA en la República Dominicana, y se plantean retomar «de manera inmediata», según el secretario de Estado, la senda del diálogo. El encuentro se produce una semana antes del crucial Consejo Permanente del 23 de junio, en la que decidirá si aplica a Venezuela la Carta Democrática, como solicitó Luis Almagro. Kerry dijo estar «completamente en línea» con el secretario general de la OEA y su invocación de la medida para forzar a Gobierno y oposición venezolanos a entenderse, pero dejó claro que son prioritarias la liberación de los presos políticos y la celebración en fecha «oportuna» del revocatorio.

Kerry anunció que Thomas Shannon, subsecretario de Estado, de quien se dice cultivó una excelente relación con Maduro cuando fue canciller (2006-2012), está desde el miércoles en Caracas para negociar la reapertura de canales diplomáticos. El presidente venezolano declaró estar «listo» para designar un embajador si Washington le da el beneplácito a la persona que él elija. Desde el 2008 las relaciones entre ambos países dependen de encargados de negocios.

Venezuela, en su intento de desactivar la Carta Democrática, solicitó al Consejo Permanente que el martes 21 reciba a los expresidentes mediadores José Luis Rodríguez Zapatero, Leonel Fernández y Martín Torrijos para impulsar el diálogo, que parecen apoyar la mayoría de los países americanos. «La pregunta es durante cuánto tiempo [apoyarán el diálogo] y, si no pasa nada, qué están preparando para hacer a continuación», dijo a AFP Michael Shifter, presidente de Diálogo Interamericano, un centro de análisis con sede en Washington. «Puede que sea necesario un acontecimiento realmente trágico o desastroso para catalizar una respuesta más contundente».