Al Qaida, una amenaza latente pese al avance del EI

La muerte de Bin Laden hace cinco años no solo no acabó con la organización que él había creado sino que esta ha sabido adaptarse


Nueva YOrk / Corresponsal

«La muerte de Bin Laden es el logro más importante de nuestro país para derrotar a Al Qaida», dijo Barack Obama hace cinco años cuando anunció que un equipo de los Navy Seal había matado al líder de la red terrorista. Pero aquel esfuerzo, que supuso la mayor operación de «caza» a un hombre, no solo no acabó con la organización que él había creado sino que esta ha sabido adaptarse y todavía hoy representa una amenaza.

El director de Inteligencia de EE.UU., James Clapper, aseguró en febrero en el Congreso: «Ahora hay más grupos suníes extremistas que en ningún otro momento de la historia, tienen más miembros y más refugios seguros». Clapper explicó que aunque el liderazgo de Al Qaida ha decaído en favor del Estado Islámico (EI), las franquicias de la red de Bin Laden están «mucho más dispersas en todo el mundo» y ese es un problema en un futuro cercano.

En enero, un instituto de investigación de Washington publicó un informe que defendía que el esfuerzo del Gobierno por derrotar al EI ha descuidado el resurgir de Al Qaida, sobre todo en Siria. Aunque esta opinión no es compartida por todo el mundo, John Brennan, el jefe de la CIA, aseguraba ayer: «Hemos destruido una gran parte de Al Qaida» y aunque reconocía que no está totalmente eliminada, en su opinión la lucha debe centrarse en combatir «el nuevo fenómeno del Estado Islámico».

Pero los expertos en terrorismo destacan la capacidad que ha tenido Al Qaida en los últimos años para mezclarse con las poblaciones locales, como lo el Frente al Nusra en Siria. Una estrategia que difiere de la del EI y que puede llegar a hacer muy difícil derrotar a la organización creada por Bin Laden.

Estados Unidos recordó de distintas formas los cinco años de la muerte de Bin Laden. La CIA recreó los 40 minutos de la operación en Twitter como si ocurriera en directo, lo que provocó un alud de bromas en las redes sociales. «Por favor, avísennos si recrean la invasión de bahía de Cochinos», tuitearon desde un popular programa nocturno. «Más que tuits en vivo deberían haberlos llamado tuits en muerto», escribía otro periodista.

Desde el lugar

Obama concedió ayer su primera entrevista en la Situation Room de la Casa Blanca, desde la que se siguió el operativo del Seals. Recordó que nada más llegara la sala se encontró con que la operación había comenzado con mal pie: «Vimos que uno de ellos había sufrido daños en el aterrizaje». «No fue un comienzo ideal». Ese primer contratiempo puede contemplarse en las caras de los que asistían en directo a la operación aquella noche de domingo, entre ellos Hillary Clinton.

En un repaso a los protagonistas de aquella operación destaca el encarcelamiento del médico pakistaní que ayudó a la CIA a localizar a Bin Laden. Shakil Afridi organizó una campaña de vacunación en Abbottabad para comprobar a través de muestras de ADN si hombre que se ocultaba allí era Bin Laden. Fue juzgado por vínculos con extremistas (un cargo poco creíble) y condenado a 33 años, reducidos luego a 23 años.

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