Irlanda evita seguir los pasos de España y logra formar Gobierno 63 días después de ir a votar

rita álvarez LONDRES / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

CLODAGH KILCOYNE | Reuters

Lo ha conseguido gracias a un acuerdo entre los dos grandes partidos, Fine Gael y Fianna Fáil, que fueron capaces de vencer sus rivalidades históricas

30 abr 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Irlanda tenía muchas papeletas para seguir los pasos de España y convocar nuevas elecciones tras fracasar varias ocasiones en su intento de formar Gobierno. Finalmente, 63 días después de acudir a las urnas, lo consiguió gracias a un acuerdo entre los dos grandes partidos, Fine Gael y Fianna Fáil, que fueron capaces de vencer sus rivalidades históricas. El nuevo Ejecutivo, de centro-derecha, estará liderado por el actual primer ministro en funciones, Enda Kenny.

Las dos formaciones emitieron una escueta declaración tras horas de reunión en el Trinity College de Dublín. En ella, se limitan a explicar que a partir de ahora sostendrán reuniones «con los partidos independientes para delinear los detalles». La prensa publicó, sin embargo, que el acuerdo contará con una fecha de revisión, posiblemente en septiembre de 2018, si bien los detalles no se harán públicos hasta que los representantes del Parlamento, Dáil, y los senadores de ambos partidos les den el visto bueno.

Desde el Fine Gael, el ministro de Transporte en funciones, Pascual Donohoe, confirmó que las reuniones de trabajo habían concluido. «Tenemos un acuerdo en una variedad de áreas, pero el trabajo intenso continuará ahora para conseguir el texto final del acuerdo entre ambas partes», declaró. Donohoe fue cauto en su mensaje y no quiso apresurarse a llamarlo «acuerdo histórico» hasta que esté finalmente sellado. En total, se cree que contará con más de 30 puntos, con un énfasis especial en el apartado económico para asegurar que el milagro económico irlandés tras el rescate bancario no se desinfla. Habrá que ver si se mantiene el impopular impuesto sobre el agua, gratuita en el pasado.

En el Fianna Fáil, uno de los primeros que manifestó su alegría, fue Michael McGrath, quien confirmó que estaba «contento y aliviado» de que las negociaciones hubiesen llegado a buen puerto, tras un proceso que calificó como largo y difícil. «Confiamos en que la redacción pueda concluir lo más rápidamente posible. Nuestros parlamentarios esperan la llamada para una reunión especial en cualquier momento del fin de semana en la que aprobarán o no el documento», puntualizó.

Tal como quedaron perfiladas las cosas, y si no hay contratiempos de última hora, el ministro irlandés de Finanzas en funciones, el democristiano Michael Noonan, ve posible que la Cámara Baja irlandesa celebre una votación de investidura el próximo miércoles o jueves. La tentación española ha quedado conjurada.