Un muerto en una redada rutinaria en Bruselas que derivó en un cruce de fuego

Cristina Porteiro
Cristina Porteiro BRUSELAS | CORRESPONSAL

INTERNACIONAL

Cuatro policías fueron heridos, entre ellos una francesa que colaboraba en el operativo

16 mar 2016 . Actualizado a las 00:46 h.

El corazón de Europa volvió a sacudirse con el ruido de las balas. En esta ocasión fue el barrio bruselense de Forest el escenario de la última redada efectuada por la policía belga en el marco de la investigación abierta por los atentados yihadistas de París del 13 de noviembre, en los que murieron 130 personas. El operativo, reforzado con la presencia de fuerzas de seguridad francesas, se saldó con un sospechoso abatido y cuatro policías heridos leves, entre ellos una agente gala. Se desconoce la identidad del terrorista, pero la Fiscalía descartó que se trate de Salah Abdeslam, el prófugo más buscado de Europa, y que él fuera el objetivo de la operación.

Todo comenzó a primera hora de la tarde con un registro rutinario de un apartamento en ese barrio del sur. Los agentes esperaban encontrar el inmueble vacío, pero al llamar a la puerta fueron recibidos con una ráfaga de disparos de armas pesadas, según el portavoz de la Fiscalía belga, Eric Van Der Sypt. La prensa local apunta a que los rifles podrían ser Kalashnikov, aunque las autoridades no lo confirman.

Tres policías resultaron heridos y uno de los sospechosos logró huir por los tejados de los edificios tras el asalto, atrincherándose en un bloque de una calle aledaña. Tras desplegar furgones policiales y un helicóptero, a media tarde el operativo ya lo había rodeado. Antes de irrumpir en el edificio, se acordonó la zona. Al menos dos colegios y dos guarderías tuvieron que cerrar las puertas con los menores resguardados en el interior. Las líneas de autobús y tranvía cercanas fueron interrumpidas y se pidió a los vecinos que saliesen del perímetro de seguridad para no entorpecer la operación. 

A media tarde la policía irrumpió en un piso de la calle Dries. Tras un segundo tiroteo, el presunto yihadista cayó abatido y un cuarto policía resulto herido.

La operación sigue abierta, según anuncio el primer ministro Charles Michel, que compareció junto a los ministros de Interior y de Justicia. Algunos medios, hablan de dos sospechosos huidos.

La búsqueda de Salah Abdeslam obligó en noviembre al Gobierno a decretar el estado de máxima alerta terrorista en Bruselas. Las policía fue incapaz de encontrarlo tras múltiples redadas en el barrio de Molenbeek, centro de operaciones del comando que organizó el 13N en la capital francesa.