El primer ministro de Irlanda, en horas bajas para repetir coalición

RITA ÁLVAREZ TUDELA LONDRES / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

LEON NEAL | Afp

Democristianos y laboristas descienden en intención de voto a dos días de las elecciones legislativas

24 feb 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Tras una corta campaña electoral de apenas tres semanas, el viernes los irlandeses están llamados a elegir a sus representantes en las urnas. Las encuestas predicen que será difícil que se repita la actual coalición de Gobierno entre el democristiano Fine Gael (FG) y el Partido Laborista de Joan Burton, la viceprimera ministra, lo que abre las puertas a una amplia variedad de pactos con formaciones minoritarias.

El actual primer ministro (Taoiseach), el democristiano Enda Kenny, lidera la encuesta publicada por The Irish Times con un 28 % de apoyos, pero ha perdido 8,1 puntos desde las últimas elecciones, celebradas en febrero del 2011. En apenas tres semanas, la intención de voto hacia el FG ha bajado tres puntos.

Pese a la mejoría económica que experimentó Irlanda bajo su mandato, muchos no ven acertada su campaña electoral, basada en el eslogan «Seguir con la recuperación» y llena de promesas que muchos dudan que pueda cumplir. En especial, la clase baja, la más afectada por la crisis económica del 2008 y los rescates que totalizaron 85.000 millones de euros. Ante la caída de apoyos los ministros de Finanzas, de Estado y de Agricultura alertaron a los votantes de que si optan por otros partidos «seguirán en un agujero negro».

Sus socios laboristas no están en mejor posición. Las últimas encuestas le dan una intención de voto del 6 %, lejos del 19,5 % que obtuvieron hace cinco años.

De confirmarse estos resultados el viernes, a Kenny no le quedará otra que buscar más fuerzas políticas con las que pactar, incluidos diputados independientes y de partidos minoritarios.

Alianza histórica

Algunos expertos apuestan por una histórica alianza entre el FG y el partido de centroderecha Fianna Fail, con la que se pondría fin a la enemistad que viene de la guerra civil (1922-1923). El Fianna Fail gobernó solo durante décadas, pero con la crisis cayó en desgracia. Sin embargo, ahora los sondeos le otorgan el 23 % de los votos, una subida del 5,5 % respecto a hace cinco años.

Pero la sorpresa de la campaña la protagonizan los nacionalistas Sinn Féin, que obtendrían un 15 % en el peor de los casos (algunos sondeos le dan hasta un 20 %), lejos del 9,9 % del 2011, gracias a una campaña que aprovecha la indignación de los ciudadanos con la austeridad. Su líder, Gerry Adams, ve «inevitable» la entrada de su formación en el Gobierno. «La gente se ha politizado y se ha radicalizado a causa de las medidas de austeridad. Lo vemos en el apoyo a Jeremy Corbyn [el líder laborista británico], lo podemos ver en Portugal, lo vemos en Grecia y también aquí en Irlanda», dijo Adams.

Muchos le previenen de que no se fíe tanto de las encuestas y le recuerdan lo ocurrido en mayo del 2015 en Londres, cuando los sondeos veían difícil que ganase el conservador David Cameron y terminó venciendo por mayoría absoluta. Otros sacan a la luz las sombras que aún proyecta el Sinn Féin, por su vinculación durante años al IRA, responsable de más de la mitad de 3.600 muertos en tres décadas de violencia en el Úlster.

«El Sinn Féin se posicionó como contrario a la austeridad y está recogiendo muchos apoyos»

Ante el incierto panorama político que se prevé dejen los resultados electorales del viernes, John Brewer, profesor de la Universidad Queen de Belfast, apunta al importante papel que puede jugar los nacionalistas del Sinn Féin para formar Gobierno en Irlanda tras ganar popularidad con su campaña antiausteridad

-¿Qué balance hace de la campaña electoral?

-Es una campaña corta, de solo un par de semanas. Es mejor para la calidad de los debates y se evita que los políticos terminen diciendo lo mismo una y otra vez. Eso no quiere decir que no haya sido intensa y agotadora, porque la población está muy dispersa.

-¿Qué partido está teniendo más protagonismo?

-Hay que destacar al Sinn Féin, una formación primordialmente de Irlanda del Norte que solo en los últimos años ha intentado movilizarse en el sur. Su popularidad ha crecido muy rápido y tiene muchas ganas de demostrar que puede participar con éxito en el Gobierno. Las últimas encuestas le dan una intención de voto del 24 %, principalmente porque se les asocia con el partido a favor de la paz en el norte, lo que les da mucha legitimidad en el sur. Además, se posicionó como el partido contrario a la austeridad y está recogiendo muchos apoyos, sobre todo de la clase trabajadora. Sin embargo, tendrá que superar los típicos problemas de cualquier movimiento revolucionario que quiere hacer una transición para formar parte de un Gobierno.

-¿Qué Gobierno cabe esperar?

-Creo que volver a ver la coalición actual será muy difícil. Veo más factible una alianza entre Fianna Fail y el Sinn Féin. Pero más que nada estamos ante unas elecciones impredecibles.

-¿Cómo ve al Partido Laborista después de participar en la presente coalición de Gobierno?

-En muchos aspectos lo pondría como el equivalente de los liberal-demócratas en el Reino Unido. Va a sufrir las consecuencias de una coalición que no ha tenido éxito y podría perder diputados.

-¿Qué balance hace de la coalición entre Fine Gael y laboristas?

-Impopular. No estoy muy convencido de que la mejora económica les vaya a ayudar. Todavía hay recortes en marcha que afectan al sistema sanitario, a las pensiones y a la educación superior, además de un impuesto muy impopular sobre el agua.

-Pero Margaret Thatcher no sufrió un revés del electorado?

-Sí, en Irlanda ahora puede suceder lo mismo. El electorado puede quedarse con la mejora de la economía, o penalizar a la coalición por el impuesto del agua.