El chavismo menosprecia el debate sobre la amnistía y reanuda el acoso a Ledezma

Después de un año de retrasos, la Fiscalía pide 16 de cárcel para el alcalde opositor


CARACAS / CORRESPONSAL

Si en febrero del 2014 Leopoldo López fue detenido y 18 meses después fue condenado a 13 años de cárcel, en un proceso que incluso internacionalmente fue calificado de farsa, en el mismo mes del año siguiente el arrestado fue el alcalde de Caracas, Antonio Ledezma. Un año tuvo que esperar Ledezma para saber cuáles son los cargos -muy similares a los que en su momento se le impusieron a López- por los que estuvo detenido, primero en los calabozos de la policía política (Sebin) en Caracas y, tras ser operado, en su residencia. Y en ese año, diez posposiciones de la vista preliminar, para enterarse de que la férrea oposición a Nicolás Maduro le puede suponer hasta 16 años de prisión.

La diligencia se practica la víspera de que el Parlamento, dominado por la mayoría opositora de la Mesa de la Unidad Democrática, apruebe en primer debate una ley de amnistía para 75 opositores presos, incluidos Ledezma y López. Al alcalde, al líder de Voluntad Popular y a la exdiputada María Corina Machado se les atribuye la responsabilidad de La Salida, un movimiento que durante seis meses, en el 2014, tuvo en jaque al Gobierno y que se saldó con 43 muertes.

La acusación de la Fiscalía fue un duro golpe para los partidarios de Ledezma, que esperaban una liberación inmediata del detenido, que continuará en reclusión domiciliaria. La Asociación de Alcaldes de Venezuela, que agrupa a los aproximadamente 70 alcaldes opositores del país (de un total de 330), emitió un comunicado exigiendo su libertad y condenó «que el poder judicial se haya convertido en un apéndice del Gobierno para la persecución de la dirigencia política». Según esta asociación, la prueba de la inocencia de Ledezma es que «durante un año el ministerio público no haya podido acusarlo» y señaló que los continuos diferimientos son un mecanismo frecuente en juicios políticos para mantener a los detenidos en prisión sin cargos, lo que constituye una sentencia anticipada.

A la esposa del alcalde, Mitzy Capriles, le impidieron asistir a la audiencia, que se celebró tras un traslado irregular del alcalde a la sede de la policía política, lo que fue interpretado por sus defensores como una intimidación.

La acusación de Ledezma se produce en un momento en que crecen las voces que solicitan la renuncia de Maduro, y cuando hay abundantes rumores de que al menos un sector del chavismo le habría solicitado al mandatario venezolano que deje el cargo, en medio de una aguda crisis económica que se manifiesta en rumores de un inminente estallido social por la escasez.

El viernes, el presidente de la Asamblea Nacional, el opositor Henry Ramos Allup, afirmó que Maduro «está haciendo todo lo posible para que lo derroquen», lo cual, para el chavismo, «sería la única manera de salir del poder con cierta dignidad».

Otro alcalde agredido

El fin de semana produjo el allanamiento (supuestamente por antisociales) de la vivienda del alcalde del municipio caraqueño de El Hatillo, David Smolansky, de Voluntad Popular, el partido de López. Además del robo de equipos informáticos con información de su trabajo, pintaron en las paredes «sionista de mierda», y «cachorro del imperio», un insulto que a menudo profería Hugo Chávez. «Así hacían en la Alemania nazi», ponderó el alcalde, de origen judío.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos
Comentarios

El chavismo menosprecia el debate sobre la amnistía y reanuda el acoso a Ledezma