Los medios de comunicación británicos han alabado su último discurso de apoyo a la intervención en Siria en el debate de los Comunes
04 dic 2015 . Actualizado a las 05:00 h.El debate en los Comunes sobre Siria derivó en la ascensión de una nueva estrella de la política británica: el laborista Hilary Benn, encumbrado ya como rival de Jeremy Corbyn. Un inesperado protagonista que caminaba hasta ahora bajo la sombra de su padre, Tony Benn, un histórico líder de izquierdas y mentor de Corbyn. Su nombre empieza a sonar como candidato a sustituir al líder.
Cuando iban ya más de 10 horas de debate, los diputados parecían ya no saber cómo sentarse en los bancos verdes, Benn tomó la palabra para defender la intervención (como otros 65 laboristas), en contra de la opinión de Corbyn. Eso no fue obstáculo para sus alabara al líder, un «hombre honesto, con principios, decente y bueno», y exigiera a Cameron que pidiese disculpas por llamar a los diputados que se oponen a los bombardeos «cómplices de los terroristas».
A partir de ahí, comenzó una intervención de 14 minutos que le hizo ganarse todas las papeletas para disputarle el liderazgo a Corbyn, llevándose una sonora ovación de los comunes. Benn, actual portavoz de Exteriores de los laboristas, apeló al internacionalismo de la izquierda británica y no tuvo reparos en comparar a Daesh con Franco.
«Lo que sabemos de los fascistas es que hay que derrotarlos, y es por esa razón, como hemos oído esta noche, que los socialistas y los sindicalistas fueron parte de las Brigadas Internacionales que en los años 1930 lucharon contra Franco», recalcó este laborista de 62 años, para quien el Estado Islámico «desprecia nuestros valores, desprecia nuestra fe en la tolerancia y la decencia».
La prensa británica se rindió a sus pies. Spectator resumía su intervención como «verdaderamente fascinante», Times lo describía como «efervescencia con elocuencia» y para The Telegraph «no parecía el líder de la oposición, sino el mismísimo primer ministro». Incluso el ministro conservador Philip Hammond lo alabó como «uno de los discursos verdaderamente grandes de la historia del Parlamento».
Las casas de las quinielas británicas informaron de una mejora a favor de las apuestas por Benn como nuevo líder laborista, pero lo cierto es que pese a todos los vientos en contra que tiene Corbyn, un relevo parece improbable mientras siga teniendo el respaldo de los sindicatos y afiliados.