La UE endurecerá el control a los europeos en fronteras exteriores

España apoya la propuesta francesa de escanear todos los pasaportes


bruselas / corresponsal

Francia marca la agenda. Los atentados de París han grabado su impronta en el corazón de los europeos. La psicosis ha dejado paso al duelo y mientras algunos siguen buscando respuestas, otros buscan responsabilidades. Desde el Elíseo apuntan directamente a la cadena de errores que se produjo en los meses previos a los ataques. Falta intercambio de información, faltan controles más estrictos en las fronteras y, por supuesto, voluntad. El ministro del Interior francés, Bernard Cazeneuve, acude hoy a Bruselas para reunirse con sus socios, los mismos que se comprometieron el pasado 12 de febrero, tras los ataques a Charlie Hebdó, a poner en marcha todo un arsenal de medidas para no dar tregua a los yihadistas. Nueve meses más tarde, los deberes siguen sin hacer. Contará con la complicidad de España.

¿Qué medidas reclama Francia?

Exige reformar de forma inmediata el tratado de Schengen de libre circulación. Más concretamente el artículo 7.2 que impide a los países establecer controles sistemáticos en las fronteras externas a los ciudadanos europeos que disfrutan de libertad de movimiento. París quiere un escaneado de todos los pasaportes, sin distinción. El objetivo sería cruzar la información con las bases de datos de Europol para detectar a posibles yihadistas. Está previsto que los ministros respalden el endurecimiento de los controles que podrían ponerse en marcha a partir de marzo del 2016. España apoya la iniciativa: «Todo lo que sea fortalecer los controles externos es bueno. Así evitamos tocar las fronteras internas», aseguraba ayer una fuente diplomática española de Bruselas. Pero para frenar el retorno de los combatientes extranjeros de Siria e Irak es necesario que la medida se adopte por unanimidad. Basta que un país se niegue a hacerlo, para que se abra un agujero de seguridad en las fronteras externas.

¿Será suficiente?

No. La propuesta debe ir acompañada por otro abanico de medidas que hasta ahora no se han puesto en marcha. La UE sigue esperando a que el Consejo y el Parlamento Europeo se pongan de acuerdo en torno a la creación del registro común de pasajeros (PNR). Los ministros lo consideran una «urgencia» y una «prioridad» que debe estar lista antes de que acabe el año. La recolección de datos se aplicaría a los vuelos extracomunitarios aunque Francia hace énfasis en que debe abarcar también a los vuelos internos. Por otro lado, los ministros darán luz verde a la creación de un estándar común de desactivación de armas de fuego y pedirán la asistencia de Frontex y Europol para ayudar a los países colindantes a los Balcanes con el fin de aumentar el control sobre el tráfico ilegal.

¿Habrá más intercambio de información?

La UE reforzará hoy la cooperación contra el terrorismo. A la luz de los últimos acontecimientos ha quedado demostrado que hasta ahora ha sido ineficaz. Pero ese ejercicio pasa irremediablemente por compartir la información en manos de los servicios nacionales de inteligencia de los 28. Será difícil: «Existe un excesivo celo que cuesta superar. No les gusta compartir información de forma colectiva, tienen mucho miedo a filtraciones», según asegura una fuente diplomática que está presente en las negociaciones. Deberán superar todas las reticencias y colaborar con Europol en el lanzamiento del Centro Europeo de Contraterrorismo, que estará listo el próximo mes de enero. Sin intercambio de información también será imposible seguir el rastro de las fuentes de financiación del terrorismo y el flujo de armas ilegales que emplean en los atentados.

El Gobierno sueco pide introducir controles biométricos

Suecia propondrá hoy hacer controles biométricos de los pasaportes en las fronteras exteriores de la zona Schengen. Su Gobierno elevó ayer el riesgo por amenaza terrorista pasando al nivel cuatro de los cinco que componen la escala. La decisión fue anunciada por el primer ministro, Stefan Löfven, tras recibir el aviso de los servicios de Inteligencia (Säpo). Los recientes atentados en París han precipitado la decisión de adoptar medidas de urgencia para garantizar la seguridad. «Por desgracia debo decir que Suecia ha sido ingenua. Quizás haya sido difícil aceptar que entre nosotros haya ciudadanos que simpatizan con el EI», reconoció Löfven, antes de anunciar el refuerzo de los controles de las comunicaciones y los pasaportes, el despliegue de cámaras de vigilancia en lugares públicos y el endurecimiento de las penas para quienes viajen a Siria o Irak y para quienes financien a redes terroristas.

Holanda rechaza enviar tropas a Siria para no repetir el «error» de Irak

Los contactos bilaterales entre Francia y sus socios europeos continúa. París quiere saber hasta dónde están dispuestos a llegar en su compromiso de defensa colectiva y Holanda ha sido de los primeros en marcar sus líneas rojas. El ministro de Exteriores holandés, el laborista Bert Koenders, quiere evitar las trampas del Estado Islámico, que busca una guerra abierta. Ayer anunció que su país no enviará tropas a Sira bajo ninguna circunstancia: «No queremos cometer el mismo error que se cometió en la guerra de Irak», indicó. A cambio, sí apoyarán el refuerzo de fronteras exteriores y la lucha contra la radicalización de los jóvenes en Europa. La postura de Holanda será menos intervencionista en Oriente Medio. Su Gobierno prefiere mantenerse al margen de cualquier transformación en la región. Hasta ahora su presencia se ha limitado a labores de apoyo con un F16 que bombardea posiciones del EI Irak.

Los combatientes retornados de Siria irán a prisión de forma inmediata en Bélgica

«No acepto las críticas que buscan denigrar a los servicios de seguridad del país». Lo dijo ayer alto y claro el primer ministro belga, Charles Michel, ante el Parlamento, tras recibir estos días severos reproches por la laxitud de la legislación belga y de las autoridades en la prevención del terrorismo. Aunque Michel trató de defenderlos a capa y espada, lo cierto es que su Ejecutivo sabe que existen enormes deficiencias que se deben corregir para evitar nuevos errores como los que condujeron a los atentados de París. Para alejar las miradas críticas de Bélgica, el líder liberal presentó ayer un plan radical de 18 medidas para reforzar la seguridad y la lucha contra el terrorismo. Una batería de propuestas que supone un giro de 180 grados para el país. 

El Gobierno propuso decretar «prisión inmediata» para todos los combatientes extranjeros que vuelvan radicalizados de Siria y sean potenciales yihadistas. Además las personas que estén fichadas por los servicios de análisis de amenazas deberán llevar un brazalete electrónico para controlar sus movimientos y se pondrá fin al anonimato de las tarjetas de móvil de prepago, utilizadas por los terroristas para no dejar rastro. Las compañías deberán ser más escrupulosas en los procesos de selección de personal, para evitar que individuos radicalizados accedan a puestos sensibles dentro de la policía o el transporte público.  

Michel también quiere ampliar las capacidades de intervención de la policía en las escuchas telefónicas y el tráfico de armas. La Constitución podría ser reformada para ampliar el tiempo de detención preventiva de 24 a 72 horas y para ampliar el horario de las inspecciones policiales a las 24 horas del día. Se reforzarán los controles fronterizos y se hará un despliegue adicional de 520 militares que deberán garantizar la seguridad. Tampoco esperará Bélgica a que la UE apruebe el registro común de pasajeros. Las autoridades preparan una medida para hacer uno nacional que abarque todo tipo de transporte, no solo aéreo.

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