La UE alude abiertamente al «grexit» ante la fuga de depósitos y la falta de acuerdo

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INTERNACIONAL

JULIEN WARNAND | Efe

La creciente fuga de depósitos y la falta de avances ha llevado a los Veintiocho a empezar a discutir un «plan B»

19 jun 2015 . Actualizado a las 19:07 h.

La creciente fuga de depósitos de los bancos griegos y la falta de avances en los últimos días hacia un acuerdo que permita ahuyentar el fantasma de una salida de Grecia del euro ha llevado a sus socios de la Unión Europea (UE) a aludir directamente a la posibilidad de que se produzca el temido «grexit». «Por supuesto, no podemos pretender que no está pasando nada», apuntaron este viernes fuentes comunitarias.

La parálisis de las conversaciones técnicas para un acuerdo ha empujado las negociaciones a otro nivel, con la convocatoria para el próximo lunes de una cumbre extraordinaria de jefes de Estado y de Gobierno de la zona del euro, que será precedida por el enésimo Eurogrupo igualmente extraordinario dedicado a Grecia«Realmente parece como si la intención de Tsipras haya sido llevar la cuestión a los líderes», reconocieron fuentes comunitarias.

Los mercados han saludado la convocatoria de la cumbre con subidas esta mañana, pero el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ha querido rebajar las expectativas. «Que nadie se haga ilusiones sobre que habrá una solución mágica», dijo, al tiempo que señaló que «la cumbre no es el final, no habrá negociaciones técnicas detalladas, ese es el trabajo de los ministros de Finanzas».

Tanto el ministro de Finanzas francés, Michel Sapin, como sus homólogos lituano y finlandés han advertido también este viernes en el consejo de ministros de la UE, de que un acuerdo tiene que pasar primero por un consenso técnico, y de que se necesitan nuevas propuestas griegas para ello. Más tajante se mostró el ministro de Economía de España, Luis de Guindos, al afirmar que quienes piensan que la cuestión puede ser solucionada solo con una decisión política «se equivocan».

Nadie se aventura a estimar qué sucederá al comienzo de la semana, aunque se contempla la posibilidad de que la cumbre del lunes se torne en un foro de discusión sobre un «Plan B» si Atenas se enroca en su postura y no presenta nuevas propuestas de acuerdo, explicaron fuentes europeas. «Es muy difícil predecir qué sucederá el lunes», aseguraron por su parte las citadas fuentes comunitarias, que indicaron que todo dependerá de que si los griegos acuden al encuentro con una nueva propuesta o no, aunque los socios «trabajan sobre la asunción de que habrá una».

Los líderes de toda la Unión Europea celebrarán el jueves y viernes de la próxima semana su tradicional cumbre de junio, reunión en la que podría volver a retomarse la cuestión griega si el lunes no se logra un acuerdo, pero el tiempo apremia, sobre todo para Atenas. Grecia tiene que hacer frente el día 30 de junio, en tan solo 11 jornadas, a un doble reto: el pago de 1.600 millones de euros al Fondo Monetario Internacional (FMI), que descartó concederle ningún «periodo de gracia», y el fin de la prórroga de su rescate bancario.

Si el rescate expira sin acuerdo, Atenas perdería la oportunidad de acceder a los 7.200 millones de euros que quedan pendientes en el bote, lo que podría poner al país en una situación extrema, debido a los millonarios pagos a los que tendrá que hacer frente en julio, no solo al FMI, sino también al BCE. Pero no solo las arcas públicas helenas sufren dificultades, el sector bancario griego está haciendo frente a una intensa fuga de capitales, por lo que el BCE decidió este viernes elevar por segunda vez en esta semana la provisión urgente de liquidez (ELA) a petición del Banco de Grecia.

Ante el deterioro de la situación helena, tanto el Reino Unido como Irlanda han confirmado públicamente que han preparado planes de contingencia ante un eventual grexit. «Deseamos lo mejor, pero tenemos que estar preparados para lo peor», señaló el ministro de Economía británico, George Osborne, quien urgió a Atenas a llegar a un acuerdo «antes de que sea muy tarde».

En cambio, tanto España como Italia, dos de los países en los que la inquietud de los mercados se ha dejado notar de manera moderada con un aumento de sus primas de riego en los últimos días, confían en que están preparadas para cualquier eventualidad. «No, España no necesita planes de contingencia. Está perfectamente preparada para hacer frente a cualquier contingencia que le llegue de fuera», dijo De Guindos.

La sensación de urgencia crece y el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha mantenido ya contactos con la canciller alemana, Angela Merkel, el presidente francés, François Hollande, y el primer ministro holandés, Mark Rutte, y prevé hacerlo a lo largo de las próximas horas con otros líderes. «Parece que va a ser un fin de semana muy ajetreado», resumieron las fuentes comunitarias.