El Banco de Grecia advierte que el fracaso de las negociaciones puede provocar el temido «Grexit»

Cristina Porteiro
Cristina Porteiro BRUSELAS / CORRESPONSAL

INTERNACIONAL

SIMELA PANTZARTZI | Efe

El gobernador de la entidad asegura que este sería el inicio de un proceso doloroso que conduciría inicialmente a la quiebra y finalmente a la salida de la eurozona

17 jun 2015 . Actualizado a las 23:44 h.

Las probabilidades de que Grecia y sus socios del euro lleguen hoy a un acuerdo en Luxemburgo «son muy bajas», si se tiene en cuenta lo dicho ayer por el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem. El primer ministro griego, Alexis Tsipras, está dispuesto a asumir el precio de plantarse frente a las exigencias de la troika. «Si no tenemos un compromiso honorable, daremos una vez más un gran no», aseguró en Atenas.

La distancia entre acreedores y Gobierno griego es muy amplia. El acuerdo para desembolsar los 7.200 millones de euros del rescate heleno a cambio de reformas todavía está lejos. Tsipras se niega a aceptar más recortes en las pensiones. «Si Europa insiste en esta incomprensible fijación, tendrá que asumir el precio de las consecuencias, que no beneficiarán a nadie», dijo desafiante. La Comisión Europea (CE) niega que hayan pedido recortes, pero «sí que el sistema sea sostenible», según el comisario de Economía, Pierre Moscovici. El enfado de Bruselas llevó al vicepresidente de la Comisión, Valdis Dombrovskis, a pedir a Atenas que cese las críticas y presente alternativas como la de reducir el «descomunal» gasto en Defensa. «No se trata solo de comunicar lo que no quieren, también lo que quieren», indicó el letón.

El Gobierno de Syriza ya presentó su lista de deseos pero incluía una propuesta de la que los socios europeos no quieren oír hablar: la reestructuración de la descomunal deuda griega (180% del PIB). Nadie quiere renunciar a su dinero. El propio Dijsselbloem advirtió de que no importa qué le depare el destino a Grecia. «Si un país abandona la eurozona, la deuda persiste», aclaró.

La actitud desafiante de las dos partes y la grave situación de liquidez que sufre el país hacen presagiar el peor de los desenlaces. Sin un acuerdo que garantice ayuda urgente, «Atenas no podrá pagar 1.600 millones de euros al FMI el próximo día 30», reconoce el negociador griego Euclid Tsakalotos. El Banco Central griego advirtió ayer en un informe de que la ruptura de las negociaciones abrirá un «doloroso camino hacia el impago de la deuda, luego la salida del país de la zona euro y, muy probablemente, de la Unión Europea». El Gobierno de Tsipras reaccionó de forma airada asegurando que el gobernador del Banco Central, Yannis Stournaras, se habría «excedido en los límites de su mandato constitucional» con el objetivo de contribuir a «asfixiar» las negociaciones. El presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, se sumó a las presiones al recordar que «abandonar el euro es abandonar la UE».

El temido Grexit vuelve a infundir el miedo. El ministro de Finanzas, Yanis Varufakis, admite que solo los líderes europeos pueden articular una solución. «Es nuestro deber moral alcanzar un acuerdo muy, muy rápido». Su homólogo francés, Michel Sapin, llamó al resto de socios a la cordura porque la ruptura puede ser «extremadamente grave para el proyecto europeo», reconoció ayer. El Reino Unido ha sido el primero en preparar un plan de contingencia para aguantar el chaparrón en caso de que Grecia tome la puerta de salida. El resto se encomiendan a que el trabajo hecho los últimos años por fortalecer la moneda única sea suficiente garantía para evitar que el acoso de los mercados precipite nuevas emergencias.

El país que dedica más PIB a pensiones

Los ministros de Finanzas del euro exigirán hoy al Gobierno griego que racionalice el mecanismo de prestaciones heleno para intentar hacerlo «viable y sostenible» en el tiempo. Para defender sus demandas se apoyan en un informe de la Comisión Europea que sitúa a Grecia a la cabeza de los países del euro que más fondos destinan al sistema de pensiones en relación al Producto Interior Bruto. Atenas reserva el 16.2% de su PIB anual a esta partida. Solo Italia (15,7%) y Francia (14,9%), segunda y tercera potencia económica del euro, le siguen a la zaga. Grecia se defiende diciendo que los socios no tienen en cuenta que en los últimos cinco años el país heleno ha sufrido una brutal caída del PIB del 25%, lo que hace mucho más difícil cubrir de forma digna las necesidades de la población mayor. Tsipras sostiene que la mejor forma de hacer viable el sistema es con políticas de estímulo que generen crecimiento e ingresos en lugar de perseverar en los recortes. España destina a pensiones, según esta lista, el 11,8 % de su PIB, 4,4 puntos menos que Grecia.