Putin busca en Egipto ampliar su influencia e insiste en culpar de la guerra a Occidente

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

INTERNACIONAL

MIKHAIL KLIMENTIEV | EFE

El Kremlin busca peones en el tablero internacional para contrarrestar el aislamiento y las críticas a su implicación en la guerra ucraniana

10 feb 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

El presidente Vladimir Putin llegó ayer a El Cairo con el objetivo de reforzar la influencia de Rusia en el país más poblado del mundo árabe en un momento en que las relaciones de Egipto con el gran aliado estadounidense se han enfriado a causa del régimen represivo instaurado por el presidente Abdelfatah al Sisi. El Kremlin busca peones en el tablero internacional para contrarrestar el aislamiento y las críticas a su implicación en la guerra ucraniana.

La última visita de Putin a Egipto se remonta a abril del 2005, cuando aún estaba en el poder Hosni Mubarak. En una entrevista al diario egipcio Al Ahram, con motivo de su viaje, el jefe del Kremlin culpó una vez más a Occidente del conflicto ucraniano al «apoyar el golpe de Estado en Kiev». «La crisis ucraniana no surgió por culpa de Rusia, sino que es consecuencia de los intentos de Estados Unidos y de sus aliados occidentales, que se consideran los vencedores de la guerra fría, de imponer su voluntad».

 

No es de extrañar que se estén rebajando las expectativas de la cita de mañana en Minsk, la capital bielorrusa, para poner fin a la guerra en Donetsk y Lugansk. Los separatistas no parecen dispuestos a hacer concesiones en el trazado de la línea de separación de las partes beligerantes, uno de los puntos fundamentales que hay que limar. El presidente ucraniano, Petro Poroshenko, exige que se reconozca la línea de frente reflejada en los acuerdos de Minsk de septiembre, muy diferente a la actual, ya que los rebeldes ganaron mucho terreno en las últimas semanas.

 

 

Los rusos, más antioccidentales

 

Los rusos nunca fueron tan antioccidentales como ahora desde la caída de la URSS, según un sondeo publicado ayer, que ilustra la brecha abierta por la crisis ucraniana. «Jamás habíamos constatado un resentimiento tan fuerte y agresivo», dijo a la AFP el director del centro independiente Levada, Lev Gudkov, autor del sondeo realizado a finales de enero en Rusia.

El 81 % de los encuestados dijeron tener una opinión «muy mala» o «más bien mala» de EE.UU., el doble que en el 2014. Cerca de un 42 % califican las relaciones entre Washington y Moscú de «hostiles», frente al 4 % de solo un año antes. La actitud hacia los europeos, tradicionalmente positiva, también se ha deteriorado, con un 71 % de opiniones negativas, de nuevo el doble que en el 2014.