Historia de un fracaso clamoroso

mercedes mora REDACCIÓN / LA VOZ

INTERNACIONAL

Dos rescates, una quita de por medio, y montañas de sacrificios después, Grecia sigue en el pozo. La solución pasa por una reestructuración pactada de su deuda

25 ene 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Poco imaginaba el primer ministro griego Yorgos Papandreu la que se iba a organizar cuando en el otoño del 2009, recién instalado en el poder, decidió desenmascarar a sus antecesores y revelar al mundo el descomunal engaño que encerraban las finanzas helenas. Un gigantesco déficit público del que nada sabían en Bruselas, oculto tras una densa capa de maquillaje que los Gobiernos helenos aplicaron sin descanso durante años, casi diez. Con la inestimable ayuda de un grande de Wall Street: Goldman Sachs.

Ni en sus peores sueños habría imaginado Papandreu que el mundo se le caería encima y que aquello le acabaría costando el puesto dos años más tarde.

Apenas unos meses después de que tirase de la manta, en mayo del 2010, llegaría el primer rescate: 110.00 millones de euros. Para entonces, por obra y gracia de Alemania, que se había negado durante todo ese tiempo a tender la mano a los griegos, el incendio de la crisis de deuda ya había prendido en la periferia europea. Y acabaría adquiriendo dimensiones terroríficas. Pero esa es otra historia.