Mubarak, absuelto de la muerte de manifestantes en Egipto en 2011

Efe

INTERNACIONAL

También fue declarado inocente de corrupción y enriquecimiento ilícito por la exportación de petróleo a Israel a precios por debajo de mercado

29 nov 2014 . Actualizado a las 15:22 h.

El expresidente egipcio Hosni Mubarak fue absuelto hoy de los cargos que pesaban contra él por la muerte de manifestantes en la revolución que le derrocó en 2011, según la sentencia pronunciada por el juez Mahmud al Rachidi.

Además, también fue absuelto del caso de corrupción y enriquecimiento ilícito por la exportación de crudo a Israel a precios supuestamente inferiores a los del mercado.

El tribunal declaró nula la causa contra Mubarak por la matanza de manifestantes por no encontrar vínculos entre la actuación del expresidente egipcio y el fallecimiento de los contestatarios en enero de 2011. Además, fue absuelto también, junto a sus hijos Alaa y Gamal, de haber recibido cinco villas en la localidad de Sharm el Sheij (en el sur de la península del Sinaí) de manos del empresario Husein Salem, tras considerar el juez que el caso ha prescrito.

El exministro de Interior Habib al Adli y seis de sus ayudantes, también juzgados por la muerte de manifestantes en enero de 2011, fueron también absueltos.

La Fiscalía General tiene la opción de remitir el caso ante el Tribunal de Casación, según una fuente judicial. Si así sucediera, todos los implicados permanecerían detenidos; en el caso de Mubarak, seguiría en el hospital militar de Maadi, en El Cairo, adonde fue trasladado por su precario estado de salud desde la cercana prisión de Tora.

Mubarak, de 86 años, fue condenado en mayo pasado a tres años de cárcel por apropiación indebida de fondos públicos, en un caso relacionado con el presupuesto de los palacios presidenciales y en el que sus hijos Alaa y Gamal recibieron penas de cuatro años por los mismos cargos. Al inicio de la vista de hoy, el juez Al Rachidi también declaró estos casos prescritos.

Según pudo constatar Efe, la cairota plaza Tahrir, epicentro de la revolución que derrocó a Mubarak en febrero de 2011, no es de momento escenario de ningún tipo de respuesta ciudadana al fallo judicial, aunque sí se encuentra custodiada por una veintena de tanques y alambradas de espino que todavía no han sido desplegados