Pistorius, culpable de homicidio involuntario

Esta sentencia podría acarrear hasta 15 años de cárcel para el velocista, según el código penal sudafricano, no obstante, el jueves esquivó la cadena perpetua


El atleta sudafricano Oscar Pistorius fue declarado este viernes culpable de homicidio por matar a tiros a su novia, la modelo Reeva Steenkamp, el 14 de febrero de 2013 en Pretoria. Hasta el próximo 13 de octubre, día en el que conocerá la sentencia por su culpabilidad en los delitos de homicidio involuntario y manejo ilegal de armas, el velocista estará en libertad bajo fianza. En una resolución adoptada tras la lectura del veredicto, la jueza consideró que no existe riesgo de fuga, por lo que rechazó la petición del fiscal para encarcelar al corredor. Entre otros argumentos, la acusación pública advirtió de que el acusado ha vendido todas sus propiedades en Sudáfrica, por lo que nada le liga ya al país. La defensa replicó que Pistorius ha vendido sus activos para hacer frente a los costes de su representación legal en este proceso. El riesgo de suicidio fue otro de los argumentos del fiscal, que también citó la trifulca verbal en un bar en la que el corredor se vio envuelto el pasado mes de julio. Masipa no aceptó ninguna de sus alegaciones y decidió prolongar la libertad provisional que obtuvo el 22 de febrero del año pasado tras pagar más de 85.000 euros.

La jueza del caso considera probado que Pistorius disparó intencionadamente a través de la puerta del cuarto de baño de la vivienda que ambos compartían, aunque sin intención de matar a la persona que había tras ella. Con este veredicto, el Tribunal acepta en parte la versión de los hechos del acusado, que asegura que disparó presa del pánico al pensar que se trataba de un ladrón que había entrado en su casa, aunque rechaza que apretara el gatillo de forma accidental. Como avanzó el jueves, el acusado pudo pedir ayuda llamando por teléfono o saliendo a la calle, pero eligió coger su arma, aproximarse a la puerta del cuarto de baño y abrir fuego. Por lo tanto, actuó de forma «negligente» y «culposa», condiciones que, según la jurisprudencia sudafricana, caracterizan el delito de homicidio.

La jueza, Thokozile Masipa, insistió este viernes en que no cabe condenar a Pistorius por asesinato, ya que no ha quedado suficientemente probado que su intención fuera la de matar. Además, la conducta que tuvo tras comprobar que era su novia quien estaba tras la puerta, solicitando urgentemente ayuda y llamando a la Policía entre lágrimas, es «contradictoria» con la de alguien que pretende cometer un asesinato. El atleta se enfrenta ahora a una pena máxima de quince años de prisión por el delito de homicidio.

Además, la jueza declaró a Pistorius culpable de un cargo de uso negligente de armas de fuego por disparar contra el suelo por accidente la pistola de un amigo en un restaurante de Johannesburgo, hechos que ocurrieron en enero de 2013. Asimismo, Masipa absolvió al velocista de otro cargo de uso temerario de armas en lugares públicos, por disparar supuestamente al aire desde un descapotable en marcha en septiembre del 2012 y de posesión ilegal de munición. La magistrada cree que el fiscal no pudo contradecir con pruebas la versión del acusado de que la munición, encontrada en su casa tras matar a su novia el 14 de febrero de 2014, era de su padre.

Su peor golpe

Pistorius, que recibió con entereza el veredicto, podría enfrentarse -si su apelación no prospera- a un largo periodo en prisión que nadie podía prever cuando en 2012 alcanzó el cenit de su gloria, al convertirse en el primer atleta con las piernas amputadas en correr en unas Olimpiadas. Entonces, el mundo admiró la proeza de un ser humano que, pese a nacer sin peronés y serle amputadas las dos extremidades por debajo de las rodillas cuando tenía once meses, compitió sobre prótesis de carbono con atletas no discapacitados y alcanzó las semifinales en la prueba de 400 metros.

Con los hechos del 14 de febrero, la opinión pública empezó a conocer una versión distinta del «superhombre» y símbolo de superación tras esta madrugada cuando el diario Beeld publicó en su página web que un famoso deportista sudafricano, que solo podía ser Pistorius, había matado a su novia. En la prensa, y a partir del pasado 3 de marzo en el juicio, los periodistas y el fiscal Gerrie Nel desvelaron incidentes verbales, físicos y con armas de fuego que retratan al atleta como alguien irascible y violento, con el objetivo de apuntalar, en el caso de Nel, la versión de que disparó a Reeva tras una discusión.

Con el final del juicio da a la familia Pistorius una tregua económica, y libera al condenado de la «pena del telediario» que cumplió durante los más de 42 días de comparecencia, en los que se derrumbó, vomitó, lloró y vio divulgados episodios íntimos de su vida ante cámaras que transmitían a todo el planeta.

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