La ONU pide a las fuerzas de seguridad iraquíes no intervenir en la crisis política

EFE

INTERNACIONAL

Ban Ki-moon también requirió que haga todo lo posible para proteger a los iraquíes desplazados por la amenaza del Estado Islámico

12 ago 2014 . Actualizado a las 22:46 h.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió este martes a las fuerzas de seguridad iraquíes abstenerse de intervenir en la crisis política que vive el país por el nombramiento de un nuevo primer ministro, Haidar al Abadi, que no ha sido aceptado por el saliente, Nuri al Maliki. Además, Ban pidió en una conferencia de prensa a la comunidad internacional que haga todo lo posible para proteger a los iraquíes desplazados por la amenaza del Estado Islámico (EI), que pretende imponer un califato en Irak y Siria.

Ban respaldó el nombramiento de Al Abadi como nuevo primer ministro y subrayó que su tarea debe ser formar un Gobierno «aceptable para todos los iraquíes» que, recalcó, «necesitan seguridad». «Sin embargo, el veneno del odio y la brutalidad se está extendiendo», lamentó el diplomático, que volvió a condenar las acciones de los yihadistas del EI y a llamar la atención sobre el peligro que corren varias comunidades de Irak ante el avance de este grupo radical islámico.

En concreto, consideró «especialmente desgarradora» la situación de los miembros de la comunidad yazidí y de otras refugiados en el monte Sinyar ante la persecución por parte de las milicias yihadistas. «Los lanzamientos de comida y agua alcanzan a algunos de los atrapados, pero la situación en la montaña es crítica e incluso cuando la gente consigue escapar, siguen expuestos a un calor abrasador y una peligrosa odisea», añadió.

Por ello, urgió a la comunidad internacional a hacer «aún más para darles la protección que necesitan» y condenó la «persecución sistemática» de miembros de minorías por parte de milicianos radicales islámicos. «El llamado Estado Islámico es una amenaza para Irak, Siria y la región. Estoy profundamente conmocionado por sus actos bárbaros», señaló Ban, que recordó que hay informaciones sobre ejecuciones sumarias, niños forzados a dejar sus casas para combatir y niñas secuestradas o vendidas como esclavas sexuales.

80 muertos

Al menos 80 combatientes del Estado Islámico murieron este martes en ataques de la aviación iraquí contra «importantes» posiciones yihadistas al sur y al oeste de Mosul, en el norte de Irak, según dijo a Efe el jefe de seguridad de la provincia de Nínive, Mohamed al Bayati.

En paralelo, Estados Unidos continúa la campaña de bombardeos en el área de Erbil, la capital de la región autónoma del Kurdistán, para frenar el avance de los extremistas. La ofensiva yihadista en el norte de Irak se afianzó con la toma de Mosul, la segunda ciudad del país, el pasado 10 de junio.

Desde entonces, el EI continúa sus «conquistas» para ampliar el califato que proclamó en los territorios bajo su control en Irak y Siria. La rebelión en el interior de Irak dejó fuera del control del Gobierno central una buena parte del norte del país y provocó una crisis política que complicó la elección de las nuevas autoridades iraquíes que debían ser designadas tras los comicios parlamentarios de abril pasado.