La tragedia destapa la precariedad laboral en la aviación española

Ana Lázaro Verde MADRID / DPA

INTERNACIONAL

Los dos pilotos españoles habían pasado por dos aerolíneas que habían quebrado hace poco

26 jul 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Los dos pilotos españoles al mando del avión tenían dos cosas en común: su pasión por volar y su paso por aerolíneas que quebraron recientemente y les dejaron sin trabajo.

Agustín Comerón, el piloto, atesoraba «una buena experiencia» en vuelos de larga distancia. Trabajó en la extinta Spanair y sufrió los ajustes de la compañía y su posterior quiebra. Al cerrar, se quedó sin trabajo y recaló en Swiftair. También la copiloto, Isabel Gost, de 41 años, había trabajado en Spanair antes de su paso por Swiftair. Tanto ella como su compañero Comorós fueron contratados por obra para cubrir la temporada de verano.

La historia del paso por compañías extintas, como Air Comet o Air Madrid, se repite también en alguno de los cuatro tripulantes de cabina. En los últimos años son varias las compañías aéreas que han puesto en marcha en España expedientes de regulación de empleo, planes de despidos y que incluso han echado el cierre. La precariedad laboral, denuncian los sindicatos, está instalada en el sector de la aviación.