El nuevo Gobierno de unidad palestina despierta los recelos en Israel

El nuevo gabinete juró este lunes el cargo y estará encabezado por el ex primer ministro del antiguo ejecutivo de la Autoridad Nacional Palestina, Rami Hamdala

El presidente palestino, Mahmoud Abás (centro), posa junto a otros miembros del nuevo gobierno en Ramala (Palestina)
El presidente palestino, Mahmoud Abás (centro), posa junto a otros miembros del nuevo gobierno en Ramala (Palestina)

El primer gobierno de reconciliación nacional palestino juró este lunes su cargo en la ciudad cisjordana de Ramala después de que el grupo nacionalista Al Fatah y el movimiento islamista Hamas resolvieran esta misma mañana sus diferencias de última hora. El nuevo gabinete estará encabezado por el ex primer ministro del antiguo ejecutivo de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Rami Hamdala, quien también asumirá la conflictiva cartera de Interior y el ministerio de Prisioneros, que el presidente, Mahmud Abas, pretendía suprimir y Hamas exigía conservar. El otro foco de conflicto, la designación del ministro de Asuntos Exteriores, se resolvió de forma favorable a las tesis de Al Fatah, ya que sigue en manos de Riad al Malki, hombre muy crítico con Hamas.

Sin embargo, este nuevo Gobierno de unidad palestino despierta recelos en Israel, que teme que la comunidad internacional presione para su reconocimiento, y que sirva de lanzadera para que el movimiento islamista Hamás pueda emular al grupo chií libanés Hizbulá en el terreno político. Pese a que el Ejecutivo palestino está integrado por tecnócratas, sin afiliación política, y tiene carácter interino hasta la convocatoria de elecciones previstas para 2015, el Gobierno israelí considera que se trata de una coalición entre Al Fatah y Hamás, grupo al que Israel, la UE y EEUU catalogan como terrorista. «Me sorprende que los gobiernos europeos, que vehementemente condenaron el ataque en Bruselas (contra objetivos judíos) hablen cordialmente o incluso en tono amigable sobre el gobierno de unidad palestino con Hamás», manifestó hoy el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.

Ante la Comisión parlamentaria para Asuntos del Exterior y Defensa, Netanyahu -que ha retirado la colaboración excepto en temas de seguridad- reiteró que, en su opinión, el movimiento islamista «es una organización terrorista que lleva a cabo ataques criminales y se jacta de ellos». El primer ministro conversó en los últimos días con el secretario de EEUU, John Kerry, y dijo que éste le ha garantizado que, en principio, no dará el paso que parece ser el principal temor de Israel: el reconocimiento internacional del Ejecutivo, pese a estar bajo el control de la Autoridad Nacional Palestina (ANP). «Va a haber mucha presión de la UE y tal vez de EEUU para tratar de que si no es de iure, al menos se acepte de facto al Gobierno palestino porque consideran que al estar integrado por tecnócratas no incluye a gente de Hamás», advierte a Efe Moshé Elad, experto en coordinación en materia de seguridad entre Israel y la ANP.

El coronel retirado y analista israelí precisa que, no obstante, israelíes y palestinos continuarán manteniendo la coordinación en ese terreno, porque a su entender, «es la única manera que tiene Abu Mazen (Abás) de parar los pies a Hamás en Cisjordania». Y subraya que pese a que algunas voces -como el editorial de hoy en el periódico «Haaretz»- llaman a darle una oportunidad a Hamás y al nuevo Gobierno palestino, Israel es reacia a cambiar a no ser que el movimiento islamista modifique su ideario fundacional que aboga por la destrucción del Estado israelí.

El «Cuarteto para Oriente Próximo» -integrado por EEUU, la UE, la ONU y Rusia- exige a Hamás desde que ganó las elecciones legislativas palestinas en 2006 que reconozca a Israel, deponga las armas y acepte la validez de los acuerdos firmados por los palestinos y reconocidos internacionalmente. Dirigentes del grupo fundamentalista, que controla la franja de Gaza desde hace siete años, proponen como alternativa su adhesión a la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), que reconoció a Israel en 1988. Además, argumentan que en el seno del Ejecutivo israelí también hay ministros contrarios a la solución de dos estados.

El investigador Johathan Rynhold, del Centro BESA para Estudios Estratégicos de la Universidad Bar Ilán, próxima a Tel Aviv, señala que «el principal temor es que Hamás se convierta en una especie de Hizbulá en Gaza en el plano político con la misma consideración a nivel mundial y continúe atacando a civiles israelíes». La inquietud, precisa este analista, es que si se producen ataques desde la franja palestina contra suelo israelí, Israel pierda capacidad de responder pues ante los ojos del mundo estará atacando a un gobierno legítimo.

En los últimos días medios locales han informado de que Israel habría amenazado al presidente palestino con tomar duras medidas en el momento en que entre en funciones el nuevo gobierno, que no se han especificado. Con todo, los expertos pronostican que pese a las advertencias, el Ejecutivo de Netanyahu está en una situación de esperar y ver cómo se desarrollan los acontecimientos. «Me sorprendería que Israel tomara medidas drásticas, pues la principal preocupación es que la comunidad internacional deje de pedir al gobierno que cumpla los tres requisitos que exigía a Hamás», insiste Rynhold.

Los expertos ponen como ejemplo que pese a considerar la franja de Gaza «entidad hostil», Israel ha continuado de facto cierta coordinación con las autoridades de Hamás para el traspaso de bienes y mercancías al territorio bajo su control, el intercambio de prisioneros o cuestiones humanitarias.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos

El nuevo Gobierno de unidad palestina despierta los recelos en Israel