Oscar Pistorius: «Sentí su sangre corriendo sobre mí»

El atleta mantuvo su inocencia pero se derrumbó durante la tercera jornada de su declaración cuando el fiscal le mostró las imágenes de su novia Reeva Steenkamp muerta

Oscar Pistorius a su salida del Juzgado de Pretoria
Oscar Pistorius a su salida del Juzgado de Pretoria

Agencias

Oscar Pistorius se enfrentó este miércoles a su tercer día de declaración y a un agresivo interrogatorio del fiscal. El atleta acabó derrumbándose al ver unas fotos de la cabeza ensagrentada de su novia Reeva Steenkamp, por cuyo presunto asesinato está siendo juzgado en Pretoria.

Tras terminar de responder a las preguntas de su abogado, Pistorius afrontó la etapa más difícil para él en el juicio con el interrogatorio del fiscal Gerrie Nel que pasó al ataque desde la primera pregunta. «Usted mató a Reeva Steenkamp, eso es lo que usted hizo», aseguró el fiscal Gerrie Nel al comenzar el interrogatorio del acusado, que en repetidas ocasiones contestó que cometió «un terrible error».

Pistorius no niega ser el autor de los disparos que acabaron con la vida de Steenkamp el 14 de febrero de 2013, pero quiere convencer al tribunal de que lo hizo por equivocación al creer que tras la puerta cerrada del baño había un delincuente. «¿Cometió un error? ¡Usted mató a una persona, es eso lo que usted hizo!», le respondió el Gerrie Nel, visiblemente enfadado.

«¡Diga sí, yo le disparé a Reeva Steenkamp y la maté!», exclamó el fiscal. «Sí, lo hice, señora jueza», replicó Pistorius que, presionado por Nel, reconoció después que «sé que tengo la responsabilidad de decir la verdad, por Reeva y por mí». «No dije que no lo hiciera. Dije que no lo hice de forma deliberada. Esa es la verdad de lo que pasó», afirmó el deportista que se declaró no culpable porque «no sucedió aquello de lo que se me acusa».

El fiscal, por su parte, intentó desde poner en duda la credibilidad del acusado, al que le preguntó si estaba dispuesto a decir la verdad como «ídolo deportivo» y «como cristiano». «Sé que la opinión de mucha gente sobre mí ha cambiado», respondió Pistorius que añadió que «el señor dijo que bajó a este mundo por la gente que tenía pecados. Yo soy humano. Estoy aquí para decir la verdad».

Nel mostró entonces a la corte imágenes de vídeo en las que se ve a Pistorius disparando a una sandía. Entre risas triunfantes, en la grabación se escucha decir al corredor: «Es mucho más blando que un cerebro, pero esto es un "mata-zombies"». Las imágenes forman parte de un reportaje de Sky News y vuelven a dejar patente la pasión del atleta por las armas que ya declararó un amigo del corredor durante el juicio.

El fiscal aseguró tras el visionado del vídeo que el arma, la misma que el atleta usó cuando mató a Reeva Steenkamp, causó efectos similares en la cabeza de la víctima, cuyas heridas mostró en la sala por medio de fotografías. «¿Ve el impacto de esta munición en la sandía? Explotó, ¿no es así? ¿Sabe que es lo mismo que le pasó a la cabeza de Reeva? Explotó, mire, se lo voy a mostrar. Es el momento de que lo vea», apuntó el fiscal, enseñando al tiempo una foto del cadáver de la modelo. «No tengo que mirarlas. Me acuerdo. Estaba allí. Toqué su cabeza con los dedos, no tengo que mirar esa foto», afirmó Pistorius sollozando, antes de que su abogado, Barry Roux, protestara y la jueza, Thokozile Masipa, obligara a Nel a retirar la foto y aplazara unos minutos la vista. Como ya ocurrió ayer, los hermanos del deportista consolaron al acusado, que se quedó llorando en el estrado. El corredor salió luego de la sala acompañado de su psicólogo y regresó minutos más tarde con la compostura recuperada.

El fiscal confrontó después a Pistorius sobre los testimonios de sus vecinos que escucharon gritos y ruidos fuertes durante esa noche. Una vecina oyó «gritos terribles» la noche en la que el corredor mató a su novia y otra escuchó una discusión la noche del crimen. El atleta sostuvo que los «disparos» escuchados por los vecinos eran en realidad los golpes con el bate de cricket contra la puerta del baño. En esos momentos, la madre de Reeva Steenkamp y sus familiares, en la tribuna del público, mostraron señales de irritación por primera vez durante el juicio.

Durante casi tres días, Roux había tratado, mediante diversas preguntas, de mostrar la imagen de un joven angustiado pero amable y religioso. El contrainterrogatorio fue mucho más violento para el acusado. El fiscal sustuvo que la pareja se había peleado violentamente la noche del asesinato y que Pistorius le disparó cuatro balazos a través de la puerta sabiendo muy bien que ella estaba allí.

«Sentí su sangre corriendo sobre mí»

Al inicio de su declaración, Pistorius respondió a las preguntas de su abogado. «¿Tuvo usted en algún momento la intención de matar a Reeva?», le cuestionó Barry Roux a lo que el corredor respondió que «no tenía la intención de matar a Reeva, ni a nadie».

Pistorius contó que, después de derribar con un bate de cricket la puerta del baño donde Reeva se había encerrado, descubrió el cuerpo ensangrentado de su novia. «Me arrodillé junto a Reeva, observé si respiraba. La cabeza de Reeva descansaba sobre mi hombro, y sentí la sangre corriendo sobre mí», explicó con voz débil y sacudido por los sollozos.

Después contó los minutos de desesperación, los pedidos de auxilio, los llamados a los servicios de socorro y a la policía. «Yo no sabía qué hacer, veía que ella respiraba, pero respiraba con dificultad. Traté de levantarla pero no pude, tuve miedo de agravar sus heridas», explicó Pistorius. «Cuando llegaron los médicos me pidieron espacio para trabajar y me levanté. Reeva ya había muerto antes de que la ambulancia llegase, así que sabía que no podían hacer nada por ella. Pedí a un policía si podía lavar mis manos porque el olor de la sangre me estaba haciendo vomitar», añadió el atleta.

«Cuando me di cuenta ya había efectuado cuatro disparos»

Durante la jornada anterior, el atleta se quitó las prótesis y mostró al tribunal cómo camina sin ellas y mostrar las dificultades que tiene para desplazarse. Asimismo, también explicó que «escuché un ruido procedente del baño, me dio la sensación de que alguien iba a salir del baño. Antes de darme cuenta, ya había efectuado cuatro disparos», contó Pistorius, rompiendo a llorar. «Grité como nunca lo había hecho, pidiendo al Señor que me ayudara, llamando a Reeva», aseguró, en alusión al momento en que el que supuestamente se percató de que la persona que había en el interior del baño era su novia.

Asimismo, Pistorius se disculpó el lunes, durante la primera jornada de su declaración, ante la familia y amigos de Steenkamp. «Las palabras nunca serán suficientes», admitió el atleta que también explicó que siente «el olor de la sangre» cada vez que se despierta y de sufrir «terribles pesadillas».

El juicio a Pistorius arrancó el pasado 3 de marzo en el Tribunal Superior de Pretoria y está previsto que dure hasta el 16 de mayo. Al sudafricano se le acusa de matar intencionadamente a Reeva Steenkamp tras una supuesta discusión lo que podría costarle al corredor la cadena perpetua en caso de ser declarado culpable.

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