Oscar Pistorius: «Cuando me di cuenta ya había efectuado cuatro disparos»

Durante su declaración, el atleta se quitó las prótesis y mostró al tribunal cómo camina sin ellas y mostrar las dificultades que tiene para desplazarse

Pistorius a su llegada al juzgado el día de su segunda declaración
Pistorius a su llegada al juzgado el día de su segunda declaración

Agencias

Oscar Pistorius se vistió este martes con ropa deportiva ante el tribunal que le juzga en Pretoria por el asesinato de su novia, dejando al descubierto las prótesis, para quitárselas después y demostrar las dificultades que tiene para desplazarse sobre sus muñones. El atleta, quien desde ayer declara como testigo en el juicio por el asesinato de la modelo Reeva Steenkamp, cambió su habitual traje oscuro por un pantalón corto y una camiseta blanca y deportivas, siguiendo las instrucciones de su abogado.

Durante la vista, el corredor se acercó a la reconstrucción de la puerta que separaba el dormitorio del baño donde murió su novia en la casa del atleta en Pretoria, tanto con las prótesis puestas como utilizando sus muñones. Pistorius exhibió ante la juez, Thokozile Masipa, su falta de equilibrio al caminar sin sus prótesis, prueba con la cual la defensa pretendía mostrar la altura del deportista respecto de la puerta del baño de su casa, a través de la cual tiroteó a Steenkamp el 14 de febrero del pasado año.

Tras la demostración, el velocista, que tiene las dos piernas amputadas desde que tenía once meses, regresó al estrado para relatar cómo en la madrugada del crimen se despertó y trajo del balcón un ventilador a la habitación. El acusado explicó que al volver a la habitación, que se encontraba a oscuras, escuchó la ventana corrediza del baño abriéndose y pensó inmediatamente que un ladrón se había colado en la vivienda.

«La primera cosa que pasó por la cabeza fue que tenía que coger el arma y proteger a Reeva», dijo mientras sollozaba. Tras tomar la pistola del lado de la cama, con la que siempre duerme, Pistorius trató de alertar a gritos a su novia y al intruso por el pasillo que lleva al baño, aún sobre sus muñones.

El atleta afirmó que dejó de gritar para no ser escuchado por el intruso que pensaba que había en la casa. «Escuché un ruido procedente del baño, me dio la sensación de que alguien iba a salir del baño. Antes de darme cuenta, ya había efectuado cuatro disparos», contó Pistorius, rompiendo a llorar. «Grité como nunca lo había hecho, pidiendo al Señor que me ayudara, llamando a Reeva», aseguró, en alusión al momento en que el que supuestamente se percató de que la persona que había en el interior del baño era su novia.

El testimonio de Pistorius, seguido en total silencio por el público y su familia, lo interrumpió la magistrada para ser retomado mañana la declaración del acusado, después de que el atleta rompiera a llorar mientras relataba cómo la encontró muerta.

«Nos planteábamos un futuro juntos»

Previamente, guiado por las preguntas de su abogado, Pistorius relató la forma en que conoció a su novia el 4 de noviembre de 2012 y cómo se enamoró rápidamente de la joven modelo. Fueron presentados por un amigo concesionario de automóviles de lujo y rápidamente sintieron una atracción mutua. «Durante los seis primeros días» se llamaron por teléfono cotidianamente, contó el atleta. Hacía varios meses que salía con la joven Samantha Taylor, pero según él, ya habían roto. Después de Navidad «habíamos comenzado a hablar del futuro con Reeva. Nos planteábamos seriamente el futuro juntos», agregó el velocista.

Ese futuro debía incluir un apartamento que Pistorius había comprado en Johannesburgo, cuyos objetos de decoración habían elegido juntos. «Ella me pedía ayuda para sus contratos, los que debía firmar o no firmar como modelo», explicó. «Estaba muy enamorado de ella. Estaba loco por ella. Pero creo que yo lo estaba más por ella que ella por mí. Yo le dejaba elegir su lugar, a veces no era fácil», agregó el atleta, tratando de corregir la imagen de hombre posesivo que se creía por encima de las leyes. En un mensaje mostrado durante el juicio, ella le había reprochado sus escenas de celos, llegando incluso a afirmar que «a veces me das miedo».

Asimismo, Pistorius leyó este martes con voz entrecortada un mensaje de texto de Steenkamp enviado el 27 de enero en el que se quejaba de que la pareja estaba «viviendo una relación de doble rasero». «Tú enseguida te enfadas. Tú has tenido citas con mucha gente», advertía la modelo, que en sus mensajes decía ser feliz con él «el 90 % del tiempo».

«Las palabras nunca serán suficientes»

El lunes, Pistorius se disculpó también entre lágrimas ante la familia y amigos de Steenkamp. «Las palabras nunca serán suficientes», admitió el atleta que también explicó que siente «el olor de la sangre» cada vez que se despierta y de sufrir «terribles pesadillas»

El atleta, de 27 años, ha confesado haber matado a tiros a Steenkamp, quien entonces tenía 29, aunque asegura en su defensa que lo hizo al pensar que disparaba contra un ladrón. El fiscal Gerrie Nel acusa a Pistorius de matar intencionadamente a Steenkamp tras una supuesta discusión.

El juicio a Pistorius, que volvió a vomitar este martes en los momentos más emotivos de su declaración, arrancó el pasado 3 de marzo en el Tribunal Superior de Pretoria. El sudafricano se convirtió en agosto de 2012 en el primer atleta con las dos piernas amputadas que participaba en unos Juegos Olímpicos.

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