Sin política europea no hay solución

M. Costoya REDACCIÓN / LA VOZ

INTERNACIONAL

Los expertos exigen una actuación común de la UE, con implicación de todos los Estados, y que combata en origen la inmigración irregular

20 mar 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

La inmigración irregular es un problema con múltiples aristas, sin soluciones mágicas. En lo que coinciden todos los expertos consultados -juristas, profesores universitarios y oenegés- es que no se puede abordar de una manera eficaz sin la implicación de Bruselas.

Marco político

Un gran pacto no solo de un Estado. «Las posibles soluciones deben ser diseñadas desde una perspectiva global. Hacerlo de otra manera es una operación abocada al fracaso». Es la opinión de Pascual Aguelo Navarro, presidente de la subcomisión de Extranjería del Consejo General de la Abogacía. El análisis lo comparte Eduard Sagarra Trías, presidente de la Asociación para las Naciones Unidas en España, para quien el consenso debe estar abierto no solo a partidos sino «a toda la sociedad e instituciones españolas, y al resto de los Estados europeos».

Mayor papel de la UE

Costes compartidos y esfuerzos comunes. Ceuta y Melilla son la puerta de Europa, de la misma manera que lo es Lampedusa. Y por ello, «ni Italia, ni Grecia, ni España pueden afrontar solas el problema. Es necesaria una verdadera política común de todos los Estados», reclama Sagarra. Uno de los aspectos esenciales está en contar con un «derecho migratorio europeo homogéneo, que permita actuar coherentemente en todo el espacio de UE», reclama Aguelo. Los expertos también comparten que Bruselas tiene que asumir parte de los costes derivados de la seguridad en las fronteras «que hay que defenderlas con los medios que sean necesarios en cada momento para garantizar la seguridad», según Manuel Richard, profesor de Derecho de la Universidad Pública de Navarra, y miembro del grupo transfronterizo sobre tráfico ilegal e inmigración de personas. Y utiliza una metáfora para argumentar su afirmación. «No hay nada peor que vivir en el limbo», dice en referencia a la situación que soportan los simpapeles tras cruzar la frontera.