Hollande apuesta por una política más liberal

Efe

INTERNACIONAL

El presidente francés abogó en su dicurso de Nochevieja por una reducción en las cotizaciones sociales de las empresas para que creen empleo

05 ene 2014 . Actualizado a las 00:21 h.

El presidente francés, François Hollande, que sigue en máximos históricos de impopularidad, afronta un año crucial con elecciones locales y europeas que pondrán a prueba el liderazgo socialista con una política más favorable a las empresas, con la esperanza de lograr así su promesa de reducir el paro.

Hollande hizo en su discurso de Nochevieja una propuesta a las empresas para reducirles las cotizaciones sociales a cambio de que creen empleo, y puso como gran prioridad para 2014 un programa para disminuir el gasto público durante el resto de su mandato porque a su juicio el nivel de impuestos es «demasiado fuerte».

Esa misma línea, que supone una clara apuesta por más liberalismo y menos izquierdismo, fue la que mantuvo ayer en el primer Consejo de Ministros del año, cuando reiteró a los miembros de su Gobierno su intención de bajar la fiscalidad.

«A fuerza de acumular impuestos de todo tipo estos últimos años, se ha tocado techo», constató el presidente socialista, que avanzó: «De aquí al fin del quinquenio, será con ahorros y no pidiendo más a los contribuyentes como podremos reducir nuestro déficit».

Esta apuesta ya ha generado la reacción hostil del ala más izquierdista de su partido, como la diputada Marie Noëlle Lieneman, que ha considerado que constituye «un giro» respecto a los compromisos de la campaña que lo llevaron al Elíseo en 2012, cuando había dicho que «el mundo de las finanzas» era su «enemigo».

Hollande reiteró el día 31 que «sólo (tiene) una prioridad, un objetivo, un compromiso: el empleo», el mismo que se había fijado un año antes, cuando había garantizado que al terminar 2013 se habría invertido la tendencia ascendente del paro, una meta que por ahora todavía no es claramente perceptible.

Los rumores sobre una remodelación del Ejecutivo, y en particular sobre la sustitución del primer ministro, Jean-Marc Ayrault, no han cesado pese a los repetidos desmentidos del principal interesado, que ayer volvió a quejarse de que se le pregunte constantemente por ese «folletín»: «el Gobierno no tiene que cambiar sino hacer su trabajo».

El actual titular de Interior, Manuel Valls, al que por su política de seguridad se sitúa en la derecha del Partido Socialista y cuyas ambiciones presidenciales son transparentes, aparece como un potencial sustituto de Ayrault, pero para la mayoría de los analistas una eventual remodelación estará en función de los comicios de los próximos meses.