Los refugiados sirios se mueren de frío en el Líbano

Los rebeldes desmienten la huida del comandante en jefe del ejército de milicianos apoyados por Occidente


Redacción / la voz

El temporal de nieve, lluvia y frío que azota Oriente Medio está agravando la ya de por si mísera situación de los 825.000 sirios huidos de la guerra que malviven en precarios campamentos en el Líbano. El Gobierno de Beirut reconoció su incapacidad para afrontar la crisis humanitaria y el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) hizo un llamamiento a aumentar la ayuda.

«Preferiría morir un millón de veces a vivir esta humillación», denunció a un periodista de AFP Faisal, de 48 años y padre de cuatro hijos, desde su precaria tienda instalada en el campamento de En Saadnayel, en el valle de la Bekaa. «Lo que estamos viviendo no lo ha vivido nadie. Todos los países han conspirado contra nosotros, todos son traidores», denunció.

Faisal expresa el sentir de casi todos los refugiados que se consideran abandonados a su suerte por la comunidad internacional en una guerra en la que los muertos ya son más de 126.000.

En su campo, donde viven más de 500 refugiados, solo un puñado puede calentarse o hacer funcionar los braseros para sobrevivir a la tormenta Alexa que barre Oriente Medio desde el miércoles con temperaturas bajo cero y que amenaza con prolongarse toda la semana.

Dentro de Siria, la oposición denunció que dos niños, uno de ellos un bebé de seis meses, murieron de frío en Alepo (norte) y Rastán (centro).

La fuga de Salim Idris, comandante en jefe del opositor Ejército Libre de Siria (ELS), revelada por The Wall Street Journal, fue desmentida ayer a la agencia DPA por un portavoz del grupo rebelde prooccidental. Según el diario estadounidense, que cita a fuentes gubernamentales estadounidenses, Idris huyó el domingo a Turquía, donde tomó un avión hacía Catar, después de que el Ejército Islámico se hiciera con el control del cuartel general del Consejo Militar Sirio (CMS) y los arsenales en Bab al Hawa, en el norte de Siria.

La toma del CMS, al mando del ELS, motivó que EE. UU. y el Reino Unido retirarán el miércoles la ayuda militar no letal que aportaba a la milicia que lideró los primeros ataques contra el Ejército de Bachar al Asad tras el estallido de la revuelta popular y que está formada por desertores del Ejército sirio. El propio Salim Idris, interlocutor clave de EE. UU., era general de Al Asad antes de desertar y unirse al ELS en julio del 2012.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos

Los refugiados sirios se mueren de frío en el Líbano