El Gobierno de EE.UU. resta importancia al apretón de manos de Obama con Castro

EFE

INTERNACIONAL

KAI PFAFFENBACH

Según los expertos, no significa un avance en el deshielo

11 dic 2013 . Actualizado a las 13:19 h.

El Gobierno de Estados Unidos trató hoy de restar importancia al apretón de manos entre el presidente estadounidense, Barack Obama, y el de Cuba, Raúl Castro, un gesto que generó todo tipo de interpretaciones pero que, según los expertos, no significa un avance en el deshielo entre los dos adversarios de la Guerra Fría.

Obama se dirigía hacia el estrado en la ceremonia en honor del expresidente de Sudáfrica, Nelson Mandela, cuando pasó junto a Raúl Castro en una larga fila de dignatarios mundiales que acudieron a Johannesburgo para homenajear al fallecido líder africano.

El breve apretón de manos que siguió, acompañado de un inaudible intercambio de palabras, supuso el primer encuentro documentado entre Obama y Castro, y ha generado desde comentarios sobre el poder conciliador de Mandela a airadas críticas del exilio cubano.

«El presidente (Obama) estuvo en un funeral internacional, y no eligió quién asistía», matizó el secretario de Estado de EEUU, John Kerry, interrogado al respecto en una audiencia en la Cámara Baja.

Poco antes, un funcionario de la Casa Blanca que pidió el anonimato subrayaba que el de Obama y Castro «no fue un encuentro planeado con antelación».

«Por encima de todo lo demás, hoy es un día para homenajear a Nelson Mandela, y ése era el único foco de atención del presidente durante el servicio fúnebre», aseguró el funcionario.

Tanto Kerry como ese funcionario recordaron que el discurso de Obama incluyó una aparente crítica al régimen cubano.

«Hay demasiados líderes que aseguran ser solidarios con la lucha por la libertad de Madiba (apelativo cariñoso de Mandela), pero no toleran la disidencia en su propio pueblo», señaló Obama.

Críticas de los republicanos

Kerry fue más allá al subrayar que no cree que Raúl Castro respete los derechos humanos en la isla, respondiendo a una pregunta directa de la congresista republicana de origen cubano Ileana Ros-Lehtinen en la audiencia de hoy.