El desalojo de gitanos rumanos fractura al Gobierno de Hollande

redacción / la voz

INTERNACIONAL

El presidente endurece su posición a seis meses de las municipales

28 sep 2013 . Actualizado a las 08:21 h.

El desalojo de campamentos de gitanos rumanos y búlgaros continuó ayer en Francia, lo que tuvo el efecto de hacer subir el tono de la polémica y la división en el Gobierno de François Hollande. La policía desmanteló a unos 200 romaníes asentados a las afueras de Roubaix, una ciudad fronteriza con Bélgica y vecina de Lille, donde la pasada semana fue desalojado otro asentamiento.

La mecha de la polémica la prendió hace tres días el ministro del Interior, Manuel Valls, al abogar por llevar a la mayoría gitanos de Rumanía y Bulgaria «hasta la frontera» por su nula voluntad de integrarse en el país. Sus palabras fueron criticadas por sus colegas socialistas y por miembros del Gobierno. La más dura fue la ministra de Vivienda, Cécile Duflot, que le acusó de transgredir las reglas de la República francesa.

La prensa gala destaca, sin embargo, que Hollande ha endurecido su posición y estaría ahora más cerca de la línea de Valls, pese a que durante la campaña que lo llevó al Elíseo no ahorró criticas a los desalojos ordenados por Nicolas Sarkozy, calificándolos de «inmorales e ilegales».