Egipto: La nueva jornada de revueltas deja un muerto en Egipto

Al menos 25 personas han resultado heridas en la ciudad de Tanta


Egipto volvió a vivir hoy nuevos episodios de violencia entre seguidores y opositores del gobierno islamista del derrocado Mohamed Mursi, en el marco de las manifestaciones convocadas tras los rezos del viernes bajo el lema «viernes de los mártires», en las que hubo al menos un muerto.

Un manifestante murió y al menos 25 personas resultaron heridas en la ciudad de Tanta, en Egipto, en enfrentamientos entre oponentes y seguidores de Mursi, informaron medios locales. Al parecer los habitantes locales atacaron a los manifestantes islamistas. En esa ciudad la policía arrestó a 20 islamistas por posesión ilegal de armas, según el diario.

En algunas ciudades la policía dispersó con gases lacrimógenos y disparos al aire a los Hermanos Musulmanes congregados en Mansura, en el Delta del Nilo, informó el diario oficial «Al Ahram».

En la sureña Assiut algunos clérigos llamaban a los fieles a apoyar al gobierno de transición mientras otros acusaban al ejército y a la policía de «dar un golpe contra la legitimidad».

28 protesats en El Cairo

Sólo en El Cairo, la capital de Egipto, se convocaron 28 protestas desde difrentes mezquitas, mientras ante el palacio de Justicia de la capital jóvenes miembros de grupos revolucionarios llevaban carteles en los que se leía «Abajo con Hosni Mubarak», en protesta por la salida del ex presidente egipcio de la prisión de Tora.

Según las fuerzas de seguridad, los habitantes del barrio cairota de Shubra atacaron con piedras y palos a los participantes en una marcha de protesta organizada por los Hermanos Musulmanes.

En las protestas de los islamistas, dirigidas contra la violencia policial y contra la destitución de Mursi por el Ejército el 3 de julio, participaron miles de personas, pero considerablemente menos que hace una semana.

Por otro lado, una convocatoria de grupos revolucionarios para protestar por la salida de prisión del ex presidente de Egipto Hosni Mubarak, quien el jueves salió de la cárcel y fue puesto bajo arresto domiciliario en un hospital militar, atrajo sólo a algunas decenas de personas.

El movimiento juvenil 6 de abril había desconvocado su marcha contra Mubarak alegando que quería evitar así que se produjeran violentos enfrentamientos así como que los partidarios de Mursi dieran a entender que los revolucionarios están de su parte.

Declaración de Mubarak

Pese a la salida de Mubarak de prisión, el próximo domingo se reanudará el juicio en su contra para aclarar su responsabilidad en la muerte de más de 800 manifestantes durante la revuelta que llevó a su dimisión en febrero de 2011. El mismo día comienza también el juicio contra el líder espiritual de los hermanos musulmanes, Mohamed Badia, acusado de incitación a la violencia.

Según el diario «Al Masry al Youm», Alaa y Gamal, los hijos del presidente de Egipto aun se encuentran encarcelados, felicitaron a su padre tras su salida de prisión. Mubarak contestó que se alegraba pero que su alegría no será completa hasta que sea absuelto. El periódico asegura que Mubarak tenía buen aspecto y que se movió sin necesidad de usar silla de ruedas. Sus seguidores inundaron su habitación de hospital con un mar de flores, informaron varios medios.

Mientras tanto, pese a las críticas internacionales, la nueva cúpula egipcia sigue deteniendo a miembros de los Hermanos Musulmanes. Cuatro líderes fueron arrestados la pasada noche al sur de El Cairo, entre ellos un predicador islámico, afirmó la web del diario «Al Shorouk».

Por otra parte, en la ciudad de Luxor, en el sur del país, una alianza local de distintos partidos está intentando mediar entre el poder central y los Hermanos Musulmanes. Según la alianza, algunos miembros se comprometieron por escrito a no volver a participar en manifestaciones y a retirarse de la política. En contrapartida, se intentará que las fuerzas de seguridad de Egipto dejen tranquila a la organización islamista.

Estados Unidos no recortará la ayuda militar

Por otro lado, el presidente estadounidense, Barack Obama, pareció hoy descartar el recorte de su ayuda militar a Egipto superior a los 1.000 millones de dólares anuales tras la represión de las protestas islamistas por el gobierno.

«La ayuda por sí misma no puede cambiar lo que hace el gobierno interino», dijo en una entrevista con la televisión CNN. «Creo que lo que la mayoría de los estadounidenses dirían es que tenemos que ser muy cuidadosos a la hora de ser vistos como asesores o incitadores de acciones que consideramos contrarias a nuestros valores e ideas».

Su administraicón, dijo Obama, está haciendo actualmente «una evaluación completa de las relaciones bilaterales egipcio-estadounidenses».

«No hay duda de que no podemos volver a trabajar (juntos) como siempre, dado lo ocurrido», señaló. «Hubo un momento justo después del derrocamiento de Mursi en que hicimos un gran trabajo diplomático par intentar animar a los militares a avanzar en un camino de reconciliación», dijo Obama. «No aprovecharon esa oportunidad».

Obama canceló la semana pasada ejercicios militares conjuntos con Egipto previstos para el mes próximo y Washington también retardó el envío de cuator F-16 en respuesta a la situación en el país.

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