Abás acepta la dimisión del primer ministro de la ANP

EFE

INTERNACIONAL

El presidente palestino aceptó la dimisión aunque pidió a Salam Fayad que encabece un ejecutivo con carácter transitorio hasta que se constituya un nuevo gobierno

13 abr 2013 . Actualizado a las 22:27 h.

El presidente palestino, Mahmud Abás, aceptó hoy la dimisión del primer ministro de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Salam Fayad, tras un encuentro celebrado en la sede de la gobernación palestina en la ciudad cisjordana de Ramala, confirmó la agencia oficial palestina Wafa.

El presidente palestino aceptó la dimisión aunque pidió a Fayad que encabece un ejecutivo con carácter transitorio hasta que se constituya un nuevo gobierno, añade Wafa en su servicio en árabe.

Esta misma semana Fayad le había manifestado a Abás su decisión de dejar el cargo, aunque el presidente de la ANP se encontraba en el extranjero por lo que su aceptación quedaba pendiente de resolverse, según confirmó a Efe una fuente oficial palestina que pidió el anonimato por la sensibilidad que suscita la información.

El primer ministro de la ANP, cuyo ejecutivo gobierna en Cisjordania (pues la franja de Gaza se encuentra bajo control del movimiento islamista Hamás), ya había manifestado a finales del año pasado su deseo de dimitir.

Fayad fue designado por Abás como jefe del Ejecutivo palestino en 2007, después de que el movimiento islamista -vencedor de los comicios un año antes- se alzara en armas contra la ANP y se hiciera con el control exclusivo de Gaza.

Protestas sociales

Desde entonces ha remodelado su Ejecutivo para intentar acallar las protestas sociales surgidas a raíz de la «Primavera Árabe» hace dos años, y tras el acuerdo de reconciliación rubricado por Al Fatah y Hamás en 2011 en El Cairo, a fin de allanar el camino a un Gobierno de unidad nacional.

Ex funcionario del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, Fayad cuenta con el beneplácito de la comunidad internacional y muy especialmente de EEUU por sus esfuerzos encaminados a la construcción de instituciones destinadas a la creación de un estado palestino.

Por contra, despierta el recelo de buena parte de la población palestina, que lo considera demasiado identificado con Washington e Israel.