La presión de Obama reactiva las relaciones entre Israel y Turquía

Erdogan acepta las disculpas de Netanyahu por el asalto a la flotilla de Gaza


Amán / Corresponsal

Una llamada de 30 minutos desde el aeropuerto de Ben Gurión y la intervención de Barack Obama, poco antes de abandonar en Tel Aviv el Air Force One, consiguió reactivar ayer las relaciones diplomáticas entre Israel y Turquía. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, pidió disculpas por teléfono a su homólogo turco, Recep Tayip Erdogan, por los «errores» cometidos en el asalto a la Flotilla de la Libertad que llevaba ayuda a Gaza en mayo del 2010, y se comprometió a indemnizar a la familia de los nueve activistas turcos que murieron a manos de soldados israelíes en el buque Mavi Marmara.

Erdogan aceptó las disculpas, tras lo que convino con Netanyahu «devolver a los respectivos embajadores y la anulación de los procesos judiciales (abiertos en Turquía) contra soldados israelíes». La investigación ratificada por la ONU, resolvió que el asalto había violado la ley internacional de derechos humanos.

Turquía se había convertido en uno de los vecinos más críticos en los foros regionales e internacionales con la política de Netanyahu, y en febrero calificó al sionismo de «crimen contra la humanidad», lo que mantenía enfrentados a dos de los aliados claves de Washington en Oriente Medio, en un contexto especialmente convulso desde las revueltas prodemocráticas del 2011. «EE.UU. valora profundamente su cercana asociación tanto con Turquía como con Israel, y le da gran importancia a la restauración de relaciones positivas entre ellos para avanzar en la paz y seguridad regional», declaró Obama a través de un comunicado.

La resolución de esta disputa diplomática es, por el momento, el único tanto que se apunta Obama en su gira por la región a falta de propuestas para reactivar las negociaciones de paz entre palestinos e israelíes y habiendo destinado gran parte de su agenda al programa nuclear iraní y a la crisis siria

Obama pasó su tercer y último día en Belén, durante una breve visita a la basílica de la Natividad, donde se volvió a encontrar con el presidente palestino, Mahmud Abás. «Es importante que venga, vea y escuche porque necesitamos hechos», dijo la alcaldesa Vera Babún. Durante la mañana, visitó el memorial del Holocausto de Yad Vashem y a la tumba de Isaac Rabin, asesinado en 1995 por un extremista judío, en quien Obama dijo haberse inspirado para su discurso del jueves. Por la tarde, llegó a Jordania acompañado del secretario de Estado norteamericano, John Kerry, que volverá mañana a Jerusalén para abordar con Netanyahu las próximas etapas del proceso de paz.

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