La investidura de Obama, entre la pompa y el pop

Estados Unidos se prepara para la maratón de actos y ceremonias que preceden a la jura del cargo de su presidente, que se celebrará el lunes


La investidura de un presidente en Estados Unidos, conocida como inauguration, es mucho más que un mero juramento del cargo. Tanto es así que todo el país se prepara ya para la maratón de ceremonias y actos que preceden a la investidura de Obama y que se prolongarán todo este fin de semana para culminar el lunes con una jornada festiva en torno al presidente Barack Obama.

De hecho, en esta ocasión las ceremonias de la investidura de Obama vendrán por partida doble. La Constitución fija que el nuevo presidente -o el mandatario reelegido, como en este caso- debe haber jurado el cargo el 20 de enero, día en que expira el mandato del presidente anterior, sea el mismo o no. Pero como el 20 de enero cae este año en domingo, Obama jurará el cargo en la fecha oficial en un sencillo y rápido acto en la Casa Blanca y repetirá el proceso de investidura un día más tarde, ante los ojos de todo el país y con todas las celebraciones que lo acompañan, en una pomposa ceremonia frente al Capitolio.

Es la séptima vez en la historia del país que el día de la investidura cae en domingo. La última ocasión fue durante la segunda investidura del republicano Ronald Reagan, en 1985. Es, además, la segunda vez que la ceremonia ante el Capitolio, el lunes, tiene lugar en el día en que se conmemora la memoria de Martin Luther King, fiesta en Estados Unidos. También ocurrió en la segunda toma del cargo del demócrata Bill Clinton.

Además de la pequeña jura del cargo el domingo, los Obama pasarán parte del sábado participando en la jornada de «servicio comunitario» organizada como parte de las actividades de la «inauguración presidencial». Los preparativos de ésta comenzaron nada más consolidar Obama su segundo mandato en las elecciones del 6 de noviembre.

Un enjambre de constructores y carpinteros se pusieron inmediatamente manos a la obra para erigir frente al Capitolio y la Casa Blanca sendos escenarios donde tendrán lugar los principales actos de la jornada de investidura de Obama, así como interminables gradas entre ambos edificios capitalinos para sentar a parte de los cientos de miles de curiosos que se espera acudan hasta el centro de Washington ese día.

Mientras se daban los últimos martillazos y retoques, el comité organizador de la inauguración, entre el que se cuenta la actriz latina Eva Longoria, una activa colaboradora de la campaña de Obama, ha ido encargándose de todo el protocolo que se sucederá en la ceremonia. El primero en ser investido el lunes ante el Capitolio será el vicepresidente Joe Biden, quien jurará su cargo ante la jueza de la Corte Suprema Sonia Sotomayor, la primera latina -propuesta por Obama- que llega a la máxima corte del país. Tras una breve actuación del ganador de cinco Grammys James Taylor, le tocará a Obama jurar su cargo ante el juez presidente de la Corte Suprema, John Roberts.

Una vez pronunciado su «discurso inaugural», en el que se prevé que Obama presente una vez más las principales líneas de su segundo y último mandato, llegará el turno de otra estrella, Kelly Clarkson, también ganadora de dos Grammy y nominada para otros cuatro más este año, que se subirá al podio para amenizar la ceremonia. A continuación será el momento de otro latino, el poeta de origen cubano Richard Blanco, escogido por el propio Obama para recitar el «poema inaugural». Su elección ha dado mucho que hablar, puesto que no solo es el primer hispano en recibir este honor, sino también el primer gay y el poeta más joven encargado de esta parte de la ceremonia. Además, otro hispano más, el reverendo, también cubano, Luis León, realizará la bendición antes de que la primera parte de la jornada pública se cierre por todo lo alto con Beyoncé, encargada de entonar el himno nacional.

Los Obama y los Biden celebrarán a continuación un almuerzo a puertas cerradas en el Capitolio con congresistas y otros altos funcionarios, antes de afrontar la segunda parte de las ceremonias de la investidura, ya ante la Casa Blanca: la revista a las tropas y un desfile que se prevé que dure varias horas, aunque hace cuatro años el mandatario se retiró antes de que acabase la ceremonia. La intensa jornada se cerrará con los Obama asomándose al menos a dos bailes. En la parte más fashion de la jornada, donde especialmente el vestido elegido por la primera dama, Michelle Obama, será mirado con lupa, la pareja presidencial abrirá primero el Baile del Comandante en Jefe, con militares activos y en reserva, condecorados y heridos, una tradición que inició su predecesor George W. Bush, para, posteriormente, bailar unos compases en el histórico «Baile de Inauguración», con el que se pone oficialmente fin a la jornada de investidura de Obama.

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