Repudio por la absolución de 13 miembros de una red argentina de explotación sexual

Agustín Botinelli BUENOS AIRES / CORRESPONSAL

INTERNACIONAL

Susana Trimarco.
Susana Trimarco. j. pantoja Afp

Los tres jueces del caso son dueños de prostíbulos, dice la madre coraje Trimarco

13 dic 2012 . Actualizado a las 09:28 h.

Tras diez largos meses de proceso, el tribunal integrado por los jueces Alberto Piedrabuena, Eduardo Romero Lascano y Emilio Herrera Molina, de la provincia de Tucumán, al norte del país, absolvió a los 13 imputados en el caso del secuestro y desaparición de una joven, María de los Angeles Verón, a manos de una red de trata de personas para la explotación sexual.

El suceso ocurrió hace diez añs y ocho meses. A raíz de él la madre de la chica, Susana Trimarco, se convirtió en investigadora hasta crear una organización contra la trata de personas.

Buscando a su hija, logró liberar a más de 50 jóvenes esclavizadas en prostíbulos del norte argentino. Por eso este fallo produjo tanta indignación en el país y en el exterior. Trimarco, postulada para el Premio Nobel de la Paz, anunció que pedirá juicio político para los tres magistrados, a quienes acusó de estafadores y corruptos, al advertir que durante el juicio quedó demostrado que son dueños de prostíbulos clandestinos y que sabían dónde estaba su hija.

Ayer, Cristina Fernández se refirió al caso Verón con críticas al fallo y asegurando que «se tendrá que poner en marcha la democratización del Poder Judicial». Refiriéndose a los jueces, dijo: «Cuando hay dinero de por medio, el mundo puede estar tocando trompetas que no les importa nada».

El Tribunal Supremo emitió un comunicado, algo poco frecuente, en el que se encomienda a los jueces seguir realizando los máximos esfuerzos para terminar con el delito de trata de personas.

Se organizaron marchas de repudio en todo el país y hay una vigilia frente a los tribunales en Tucumán. Susana Trimarco contó ayer que la embajadora de EE.UU. le comunicó que Michelle Obama «me quiere conocer y me apoya en esta lucha».