Golpe de mano de los islamistas egipcios contra los militares

Mursi anula los poderes del Ejército y manda al retiro a sus dirigentes

El mariscal Tantaui, Mursi y el general Anan, el pasado día 9.
El mariscal Tantaui, Mursi y el general Anan, el pasado día 9.

Redacción / la voz

La transición egipcia iniciada tras la revuelta popular que puso fin al régimen de Hosni Mubarak dio ayer un inesperado giro, con consecuencias impredecibles. En un golpe de mano, Mursi envió a una jubilación anticipada al todopoderoso mariscal Mohamed Huseín Tantaui, ministro de Defensa y jefe del Consejo Superior de las Fuerzas Armadas -que asumió el poder tras la caída de Mubarak-, y a su segundo, Sami Anan, jefe del Estado Mayor del Ejército.

El órdago de los Hermanos Musulmanes no quedó ahí, y el presidente anunció además que quedaba anulada la «declaración constitucional» adoptada por la Junta Militar que otorgaba amplios poderes a la cúpula del Ejército y limitaban los del presidente elegido en las urnas.

Otra medida fue el nombramiento del juez Mahmud Meko como vicepresidente. El segundo que tiene el país en 30 años, después de que la presión de la plaza Tahrir obligará a Mubarak a designar en ese cargo al jefe de los servicios secretos Omar Suleimán, fallecido hace poco.

Crisis del Sinaí

El sorpresivo movimiento islamista tiene lugar en medio de la crisis que vive el país por el ataque yihadista que hace una semana costó la vida a 16 soldados egipcios en un puesto de control del Sinaí y dejó en evidencia la falta de control sobre ese territorio fronterizo con Gaza e Israel. Algo que apresuró una campaña militar egipcia sin precedentes en esta península.

Los anuncios dejan patente que los poderosos militares pudieron haber subestimado al primer presidente civil de Egipto. El islamista Mursi podría estar aprovechándose del fracaso de los militares en el Sinaí para mover ficha. Algunas fuentes apuntan a que el movimiento habría sido coordinado en secreto con otros generales. En Egipto, y con los Hermanos Musulmanes como protagonistas, nunca nada es lo que parece.

El mariscal Tantaui, pilar del aparato militar y político del régimen de Mubarak, fue sustituido por Abdel Fatah al Sissi, hasta ahora jefe de la Inteligencia militar, que tras ser nombrado fue ascendido al rango de mariscal. Sami Anan fue reemplazado por Sedqi Sobhi. Además de recibir más condecoraciones, ni Tantaui ni Anan dejan la escena pública todavía y serán consejeros del presidente.

Las enmiendas constitucionales anuladas habían sido aprobadas en junio por el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas poco antes de que Mursi fuera declarado ganador de las elecciones presidenciales, cuando la cúpula militar gobernaba aún el país de forma interina.

La pregunta que Egipto se hace ahora es si realmente ha estallado una lucha de poder entre el presidente y los generales, o una vez más los islamistas se han guardado las espaldas.

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