Hollande vence en la segunda vuelta y se disputará la presidencia con Sarkozy

La Voz LA VOZ | AGENCIAS

INTERNACIONAL

JACKY NAEGELEN

El candidato socialista logra un 28% de los votos y se coloca un punto por encima del presidente saliente, con el que se disputará la jefatura el próximo 6 de mayo

23 abr 2012 . Actualizado a las 02:55 h.

Con un resultado muy ajustado, el candidato socialista François Hollande ha vencido en la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas. Hollande ha logrado un 28 % de los votos, un punto por delante de Nicolás Sarkozy, que tendrá que esforzarse durante las próximas semanas por conseguir que le apoye esa extrema derecha a la que hizo guiños durante la campaña pero que ha preferido votar a Marine Le Pen. La candidata del Frente Nacional ha sido, sin duda, la vencedora moral de esta primera vuelta, consiguiendo ser la tercera fuerza del país con 5,4 millones de votos y un respaldo del 19% del electoral, nueve puntos más que el Frente de Izquierda de Jean-Luc Mélenchon.

Hollande cree que su victoria en esta primera vuelta de los comicios «es una sanción al quinquenio que se cierra» y se considera el candidato «de todas las fuerzas que quieren pasar una página y abrir otra donde todos los recursos», con mención explícita a la juventud, «sean movilizados». «Sé que se me mira más allá de nuestras fronteras», añadió el socialista, que en su primera comparecencia pública tras el cierre de los colegios electorales renovó su intención de «reorientar Europa» y de volver a colocarla sobre la senda del crecimiento y del empleo.

«Sé que se me mira más allá de nuestras fronteras», asegura Hollande

«Los dos candidatos designados para la segunda ronda tienen ante sí el deber de la verdad y de la valentía. Ha llegado el momento crucial, el de la confrontación de proyectos», dijo el todavía jefe del Estado, Nicolas Sarkozy, que propuso celebrar tres debates antes de la vuelta del 6 de mayo. El revés de Sarkozy le deja virtualmente fuera del Elíseo según los analistas pues le priva de la dinámica favorable que prima al finalista vencedor.